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El
TLC se abre a la maquila regional
Otro impulso para la industria textil
Textileros
y confeccionistas se consideran beneficiados por los últimos
acuerdos logrados en las negociaciones del TLC con Estados Unidos,
pero esperan más concesiones.
La industria textil de El Salvador considera muy significativas
las últimas concesiones otorgadas por Estados Unidos a los
confeccionistas centroamericanos, en las negociaciones del Tratado
de Libre Comercio (TLC).
Miguel Daura, director de la Unión de Industrias Textiles
(Unitex), explicó que Estados Unidos accedió a que
los confeccionistas de la región utilicen telas africanas,
canadienses, estadounidenses y mexicanas, en las prendas que exportarán
a ese mercado, sin pagar aranceles.
Estas telas son las que tanto en Centroamérica como en Estados
Unidos no son fabricadas con regularidad. Técnicamente se
les nombra telas de poco abasto.
Bajo esta misma modalidad, Daura dijo que Estados Unidos reconoció
los beneficios que las maquilas ya tienen con la Iniciativa de la
Cuenca del Caribe (ICC), es decir, cero arancel para la ropa fabricada
con insumos estadounidenses y centroamericanos. Estos últimos
quedarían sin cuotas con el TLC.
A la vez, la contraparte recalcó la eliminación de
aranceles a la ropa elaborada con telas centroamericanas, concesión
que ya había planteado en la segunda ronda de negociaciones,
en Cincinatti.
Esto se considera un gran avance, porque durante cinco rondas, Estados
Unidos nunca presentó una oferta de negociación valiosa
para la industria de la confección, interesada en utilizar
insumos de otras partes del mundo.
El avance es vital a la vez, para la industria de la confección,
porque tampoco en las cinco rondas pasadas, Estados Unidos reconocía
los derechos ya adquiridos por la región, con la ICC, sino
que los sometía a renegociación.
Los cambios
Hasta la sexta ronda, los textileros eran los únicos beneficiados
en las negociaciones, porque desde febrero pasado, Estados Unidos
accedió a eliminar los aranceles a la ropa fabricada con
tela centroamericana.
Pero, desde esta última ronda de conversaciones, Regina Vargo,
negociadora estadounidense, aplacó los temores de los confeccionistas,
al anunciar que su país sí iba a reconocer la ICC.
Los avances alcanzados son significativos, son un buen indicador
para las negociaciones, pero no es todo lo que necesitamos,
reiteró Daura.
Informó que los consensos incluyen un acuerdo mutuo en el
90% de las reglas de origen específicas, las cuales garantizarán
la entrada de las confecciones regionales, bajo libre comercio.
También hay acuerdo en utilizar la figura de acumulación
ampliada, con la cual, los confeccionistas de la región
se aseguran el uso de telas de países que ya tienen TLC con
Estados Unidos y con Centroamérica.
Daura añadió que la industria ha solicitado agregar
una cláusula en el TLC, para permitir la adhesión
de insumos textiles de futuros TLC que firme Estados Unidos o Centroamérica
con otras naciones.
Al respecto no ha habido acuerdo, pero los negociadores estadounidenses
no han rechazado la posibilidad. Se espera que haya avances en la
octava ronda de negociaciones, planificada para octubre.
En resumen, los acuerdos alcanzados ayer benefician más a
la industria de la confección del istmo que a la textil,
admitió Daura, al aclarar que el uso de telas foráneas
a la zona no ocasionarían pérdidas a los textileros.
A los textileros nos interesa que nuestros clientes (las maquilas)
nos sigan comprando. No podemos decirles que no compren telas de
otros lados, comparó.
Daura explicó que en los listados de poco abasto no se pone
en juego la industria textil regional, ya que en el istmo hay insumos
que no se producen.
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