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Huracán
Isabel ya azota costas de EEUU
El
huracán Isabel rugía el jueves en las costas de Carolina
del Norte con vientos de 160 kilómetros por hora y lluvias
torrenciales que obligaron a la evacuación de miles de personas
en el área, la cancelación de casi 1.000 vuelos y
el cierre de las oficinas del gobierno federal en Washington.
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| La principal amenaza del huracán
Isabel son las inundaciones, ya que podrían caer hasta
250 milímetros de lluvia. Foto
Reuters |
Cerca de 565.000 usuarios se encontraban sin electricidad debido
a que Isabel derribaba árboles y líneas de electricidad
en las costas de los estados de Carolina del Norte y Virginia.
Se espera que el huracán cause aún más caos
en la red eléctrica de la región mientras se desplaza
tierra adentro.
El borde exterior de la tormenta azotó las islas cerca de
la costa de Carolina del Norte, conocidas como Outer Banks, con
vientos de hasta 168 kilómetros por hora.
Al mediodía, el ojo del huracán se desplazaba hacia
las costas del estado, cerca de Ocracoke Island, al norte de las
Outer Banks.
"Desde la ventana estamos viendo árboles agitándose
fuertemente y bastante lluvia", dijo la administradora del
condado Carteret, Mary Ann Hinshaw, desde Beaufort, en la costa
de Carolina del Norte.
"Estamos comenzando a recibir reportes del agua entrando en
áreas bajas", agregó.
Las aerolíneas cancelaron casi 1.000 vuelos en 19 aeropuertos,
dejando los cielos prácticamente claros de tráfico
comercial en la costa este, y trastornando los planes de vuelos
en todo el país.
Washington se prepara
Los meteorólogos dijeron que la tormenta podría debilitarse
al desplazarse hacia el norte, en ruta al estado de Virginia, y
rozará a Washington, pero con ráfagas suficientemente
fuertes para sacudir edificios altos, que podrían generar
tornados.
La principal amenaza son las inundaciones, ya que podrían
caer hasta 250 milímetros de lluvia en una región
saturada tras meses de precipitaciones por encima de lo normal.
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| Cerca de 565.000 usuarios se encontraban
sin electricidad debido a que Isabel derribaba árboles
y líneas de electricidad. Foto
Reuters |
El estado de emergencia fue declarado en Carolina del Norte, Virginia,
Washington D.C., Maryland, West Virginia, Delaware y Pennsylvania.
En toda la región se abrieron refugios, fueron cerradas las
escuelas y los residentes se prepararon para inundaciones e interrupción
de los servicios públicos.
Más de 240.000 personas recibieron órdenes de evacuar
las áreas bajas de Carolina del Norte y Virginia, ya que
se arriesgaban a quedar atrapados por las inundaciones provocadas
por marejadas de hasta 3,3 metros.
Residentes en las costas intentaban irse o se atrincheraban con
comida enlatada y linternas.
Fuertes olas en la parte norte de las Outer Banks destrozaron la
terraza de un hotel al borde del mar. La policía suspendió
sus labores de patrullaje en algunas zonas porque era demasiado
peligroso aventurarse en ciertos caminos.
En Washington, el gobierno federal cerró sus oficinas, excepto
las de personal de emergencia. El servicio del metro y de autobuses
cerró en la mañana y la compañía ferroviaria
Amtrak paralizó prácticamente todos sus servicios
al sur de la capital estadounidense.
El presidente George W. Bush salió de la capital en helicóptero
el miércoles por la noche hacia el retiro de Camp David,
donde pasará la tormenta.
A las 13.00 hora local, el vórtice de la tormenta se ubicaba
a latitud 34,9 grados norte y longitud de 76,1 grados oeste, a unos
64 kilómetros al suroeste de Cape Hatteras. Avanzaba al noroeste
a una velocidad de 29 kilómetros por hora.
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