| |

En
asalto
Un supuesto asaltante fue ultimado
Un
conductor, al percatarse de que un hombre estaba parado en la carretera
con una escopeta en las manos, le disparó. Luego escapó
del sitio.
|
|
| Uno de los hombres que establecieron un
punto de asalto en la vía antigua a la capital, murió.
Foto: EDH/Wenceslao Martínez |
La estrategia le falló a Santos Antonio Ramos Rodríguez.
Él formaba parte de un grupo de cuatro sujetos que había
establecido un punto de asalto en el kilómetro 47 de la carretera
antigua entre esta ciudad y la capital. Murió al recibir
dos balazos disparados por una persona a quien trataba de convertir
en su víctima.
Pasadas las 5:00 p.m. del martes, Santos y otros tres sujetos se
habían apostado en la vía. Él se colocó
en el centro de la calle y con una escopeta artesanal apuntó
al conductor de un pick up para obligarlo a que se detuviera.
Sin embargo, el motorista sacó una pistola y disparó
dos veces al joven, quien murió en el momento, víctima
de los impactos recibidos.
Personas que se encontraban cerca, afirman que el vehículo
inmediatamente dio la vuelta y escapó rumbo a la capital.
Santos quedó tendido en la vía, sus compañeros
huyeron también.
Transcurrieron varias horas hasta que al sitio llegaron miembros
del laboratorio técnico de la PNC, fiscales y forenses. Los
curiosos permanecían a varios metros del lugar en que se
encontraba el cuerpo.
Ahí se estableció la identidad del muerto así
como el hecho de que residía en el caserío Las Mercedes,
cantón Zacatal, de Coatepeque. Teresa de Jesús Vásquez,
compañera de vida de éste, se limitó a identificarlo
ante los policías y se retiró del sitio.
Frecuente
Varios de los vecinos que se acercaron al sitio del crimen, observaron
el cuerpo. Vestía un pantalón de lona azul, una camisa
azul con la que se cubría el rostro, y botas militares. Ellos
comentaron que Santos, junto a otro hombre y dos mujeres, establecían
puntos de asalto en la zona con regularidad. Robaban a los pasajeros
de vehículos y luego se ocultaban en las fincas del sector.
Son conocidos en la zona, lo que pasa es que somos cobardes
y por miedo no los denunciamos, expresó.
Varios de los presentes se limitaban a asentir al escuchar sus palabras.
|
|