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Máximo
tiempo en aduanas: 24 horas
La
parada única para mercancías y turistas, ya está
operendo en la aduana El Amatillo. El sector privado y el gobierno
están trabajando juntos para disminuir el tiempo de estancia
en las fronteras.
Las
reglas son claras y están avaladas por todos los sectores
interesados: las importaciones de mercancías se registrarán
en el país de destino y el tránsito de personas, en
la aduana del país de salida.
Los furgones cuyo destino sea El Salvador no podrán detenerse
en el puente o en las instalaciones de la aduana tradicional. Tendrán
que estacionarse y registrarse en la nueva oficina provisional,
ubicada en el antiguo predio de la Asociación Salvadoreña
de Transporte de Carga (Asetca).
Los furgones no podrán permanecer más de 24 horas
en las aduanas fronterizas. Cuando, por cualquier inconveniente,
se venza el plazo, la Dirección General de Renta de Aduanas
(Dgra) está obligada a remitirlos a la aduana interna más
cercana al domicilio de la empresa que importa los productos.
Solo el comercio informal y los turistas podrán estacionarse
en las oficinas centrales, y realizar los correspondientes trámites.
Estas son las nuevas disposiciones que operan, desde esta semana,
en la frontera El Amatillo, que comparten El Salvador y Honduras.
Dicho esquema fue aprobado por la Dgra, la Comisión Intergremial
para la Modernización de Aduanas (Cima), Asetca y la División
de Finanzas de la PNC.
Con el establecimiento de la parada única, los empresarios
esperan que disminuya el tiempo de duración de los trámites,
así como sus costos de operación.
Pero en la modernización de las operaciones aduaneras, también
está contribuyendo un tercer agente: Estados Unidos. Éste
está financiando parte del costo del acondicionamiento y
equipamiento del local, en donde se controla el paso de mercancías.
Muy pronto, en esta oficina, podría instalarse un equipo
de rayos X, para agilizar y mejorar el control del comercio
que ingresa al país, según lo indicó el director
de aduanas, Francisco Rovira.
Dos contenedores para las oficinas -acondicionados con aire y energía-
fueron donados por Cima, el terreno de la nueva oficina por Asetca
y el equipamiento lo financian Estados Unidos y el gobierno salvadoreño.
En grupo
Se trata de un trabajo en equipo, el cual pretende facilitar el
tránsito del comercio por la región y convertir a
la aduana en un facilitador del paso de aquellas.
Pero la celeridad en el paso no quiere decir descuido en el control
de los productos que ingresan al país, indicó el jefe
de la División de Finanzas de la PNC, Oscar Aguilar, quien
está apoyando el esfuerzo de unión aduanera que se
realiza en la región.
La celeridad en la apertura de fronteras, no pone en riesgo
la ejecución de los controles que realiza la policía,
tanto dentro como fuera de las aduanas, afirmó.
Para el presidente de Cima, Ricardo Ballesteros, la implementación
de la parada única y la modernización de los controles
aduaneros es un ejemplo de que la unión aduanera avanza sin
tropiezos en la región.
El Amatillo es la segunda aduana del país, en donde se implementa
la parada única de control de mercancías. La otra
es La Hachadura, en donde, desde hace un año, se ejecuta
dicho procedimiento.
En dicha aduana, pero del lado hondureño, las autoridades
de ese país también han rediseñado sus sistema
de funcionamiento, para facilitar el ingreso de sus importaciones.
Ellos, al igual que en el país, atenderán el control
de furgones en una instalación aparte, es decir, fuera de
las antiguas oficinas.
Aunque la modalidad de parada única es reciente para El Salvador
y Honduras, los resultados son positivos y van en aumento, según
el sector privado salvadoreño.
Los resultados de la implementación de dicho procedimiento,
tanto en El Amatillo como en La Hachadura, serán evaluados
por los directores de aduanas de la región, el 18 de este
mes, en Costa Rica.
Si la evaluación es positiva, los otros países no
tendrán objeciones para implementarlo. Se espera que se defina
el calendario de las aduanas que se sumarán al proceso.
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