Turismo
 

 

Inicio del Sitio Viernes 12 de septiembre
 

 

..NOTICIAS

..SERVICIOS
CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
SUSCRIPCIONES
ESCRIBANOS
CONOZCANOS

..REVISTAS

..OTROS SITIOS
MUJER
DIARIOS:
ORIENTE
OCCIDENTE
GUIA DE OCIO
ELSALVADOR.COM
EN EL MUNDO
 
 

Policía falleció tras ser atacado

La Libertad. Dos hombres lo acechaban cerca de donde vivía, en una zona residencial de ciudad Merliot.

Carlos A. Torres/Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Flor de María Rosales, esposa del PNC asesinado ayer, toca la bolsa donde yacen los retos de su compañero.
Foto EDH

Aún dormían cuando escucharon los disparos. Los gritos que siguieron al tiroteo, le empujaron a salir de la cama y correr a la calle. Cuando abrió la puerta, vio a dos hombres ensangrentados sobre el pavimento.

Mujeres alteradas pedían ayuda y dos niños lloraban a la par de uno de los heridos.
Ese residente de la colonia Jardines del Volcán, de Nueva San Salvador, que prefirió el anonimato, identificó al lesionado que lloraban los pequeños. Era su vecino. Un agente de la PNC que recién había partido de su casa, para su trabajo. Se llamaba Carlos Alberto Hernández González y era guardaespaldas del subdirector de Gestiones de la PNC, Fidel Mazariego.

Testigos afirman que el policía había caminado unos diez metros, cuando fue atacado por dos sujetos que le esperaban.

Hernández González recibió tres disparos. Uno solo le arrebató la vida. El proyectil al parecer calibre 22 entró por la axila izquierda y perforó un pulmón.

Aún herido, el agente reaccionó y lesionó de gravedad a uno de sus agresores. Tuvo suficiente coraje para correr tras de los dos, antes de desplomarse sobre el pavimento.

El policía herido fue auxiliado por un grupo de vecinos que lo trasladó hacia el hospital San Rafael, a bordo de una patrulla. “Fueron diez minutos de trayecto...”, narró el vecino anónimo.

Él lo llevaba entre sus brazos alentándolo con frases de ánimo. Carlos Alberto sólo gemía y se quejaba. No habló. Cuando su rostro perdió el color y se tornó pálido, el ciudadano supo que el policía agonizaba. Al ingresar al centro asistencial, falleció.

El criminal corrió mejor suerte. Fue auxiliado por socorristas de Cruz Roja que lo llevaron hacia el mismo hospital. Ingresó minutos después que Hernández González.

Necesita sangre

Ayer al cierre de la nota, el delincuente, identificado como William Martínez, aún estaba inconsciente.
Fue intervenido quirúrgicamente y necesita sangre para salir del estado en que se encuentra. Permanece bajo custodia policial.

El sujeto sufrió al menos cinco impactos de bala, en diferentes zonas del cuerpo.
El otro individuos que lo acompañaba aprovechó la confusión en la escena del crimen, para huir.
Mientras, la familia del agente llora su deceso.

Al dolor que los embarga, se unen los vecinos de Jardines del Volcán y los compañeros de trabajo de Carlos Alberto. “Acababa de despedirse de los niños...”, dijo entre lágrimas Flor de María, su viuda.
Para ello, el dolor no es nuevo. En 1995, Luis Alonso Hernández, hermano del agente asesinado ayer y también miembro de la PNC, murió acribillado a tiros por desconocidos.


Por asfixia
- Compañeros policías del agente asesinado afirmaron que el tipo de bala que impactó a Hernández González deja un orificio muy pequeño, lo que impide que salga la sangre y la víctima muere por asfixia.
- El esfuerzo que Hernández González hizo para perseguir a sus agresores y dispararles, agravó más la lesión.
- El cadáver fue reconocido en la morgue del Hospital San Rafael, hasta las once de la mañana.
- Los empleados de Medicina Legal recogieron primero al fiscal, antes de llegar al centro asistencial a levantar la inspección.
 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal