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Madres
adolescentes y productoras
En
el hospital Santa Gertrudis, de San Vicente, funciona el Club de
Madres Adolescentes, quienes, además de dedicarse a la floristería,
colaboran como facilitadoras de la lactancia materna.
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| Las madres adolescentes conocen a la perfección
el arte de elaborar arreglos florales.
Foto Arely Umanzor |
Al costado norte de la entrada principal del Hospital Santa Gertrudis,
se encuentra un pequeño quiosco donde se venden arreglos
florales. El negocio es atendido por un grupo de entusiastas muchachas
pertenecientes al Club de Madres Adolescentes.
Este club está conformado por mujeres en edades que oscilan
entre los 15 y los 19 años de edad; la mayoría de
ellas vive sin el apoyo y la compañía de los padres
de sus hijos.
La agrupación nació en el 2000 con un grupo de 40
jóvenes que recibía control prenatal en la unidad
de Materno Infantil. Fue el Comité de Salud Reproductiva
de dicho nosocomio quien decidió agruparlas y brindarle una
atención especializada. El objetivo era disminuir la morbilidad
y mortalidad en los niños y las madres.
Con el pasar de los meses el número de integrantes fue disminuyendo,
ya que muchas de ellas residían en la área rural y,
además, no tenían dinero para costear sus frecuentes
viajes al hospital.
Ante ese problema se creó un club de padrinos (conformado
por médicos), para que pudieran proporcionar refrigerio y
transporte a las madres. A pesar de la ayuda recibida, en el club
de Madres Adolescentes sólo quedaron 12 integrantes, quienes
hasta hoy continúan con su labor.
Negocio florido
El hospital hizo gestiones con el Ministerio de Educación,
para que proporcionara capacitaciones a la docena de jóvenes.
Fue así como las muchachas participaron en un taller de floristería.
Después de aprender a elaborar atractivos arreglos florales
surgió la idea de instalar un negocio donde pudieran ofrecer
los productos que ellas elaborarían.
Ese deseo se hizo realidad gracias a la ayuda del Programa San Vicente
Productivo que financió la construcción del quiosco
y costeó los materiales de producción. También
se les enseñó a contabilizar su negocio.
En la actualidad esta agrupación trabaja arduamente para
salir adelante y poner en alto el nombre de la mujer vicentina.
Durante la semana ellas se turnan para atender la venta, y todos
lo viernes se reúnen para elaborar los artículos florales.
Gracias a Dios me va bien en el grupo. Me siento a gusto junto
a mis compañeras, manifiesta Jéssica Elizabeth
López, de 17 años, una de las madres adolescentes.
Capacitadas para producir
Debido a que la floristería no proporciona muchas ganancias,
se decidió vender otros productos como artesanías,
ropa para bebés, pañales, etc.
Una parte de las ganancias obtenidas en la venta son repartidas
entre ellas, y la otra es utilizada para la compra de material,
expresa la licenciada Roxana Margarita de Velis, jefa del área
de trabajo social y coordinadora del club.
Pero las madres adolescente no sólo están capacitadas
para producir; también trabajan como facilitadoras de la
lactancia materna. En las diferentes unidades de atención
del hospital ellas brindan charlas sobre la importancia y beneficios
de la leche materna. El grupo será capacitado para que hable
a otras personas sobre planificación familiar.
Gracias al apoyo brindado por el Hospital Santa Gertrudis y el programa
San Vicente Productivo, la vida de estas jóvenes madres tiene
un nuevo sentido.
Ahora ellas son mujeres productivas y con el auto estima muy alto,
que pueden valerse por si mismas y que son capaces de sacar adelante
a sus hijos.
Madres ocupadas
El trabajo que realizan las jóvenes va más allá
de elaborar o vender arreglos florales.
Actualmente ellas están transmitiendo sus conocimientos
sobre floristería a un grupo de personas de la tercera edad.
Están en contacto con otras madres adolescentes que
son atendidas en unidades de salud.
La miembros del grupo participan en programas de educación
sicológica y nutricional.
El club ha contado siempre con el apoyo del director del
hospital.
Este centro asistencial ha puesto a disposición de
madres adolescentes la guardería para hijos de empleados.
La ayuda de parte del Hospital ha sido incondicional. Ellas
merecen toda nuestra consideración, dice el doctor
Napoleón Vigil, director del nosocomio.
En el marco del programa Adolescentes saludables, el hospital
Santa Gertrudis capacitará a 12 estudiantes de bachillerato
en salud, para que colaboren como promotoras de esta área.
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