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Emplazan
a la OMC por los apoyos al agro
Los
países pobres piden que la OMC decida de una vez qué
pasará con los apoyos agrícolas que usan las naciones
ricas.
Al iniciar la cumbre de la Organización Mundial del Comercio
(OMC,) en Cancún el miércoles, América Latina
pidió hechos y no palabras en la búsqueda de un acuerdo
para reducir subsidios agrícolas y lograr condiciones más
justas para competir con los países ricos.
Aunque hay dudas sobre el éxito de la cita en México,
delegados de América Latina dijeron que es urgente que se
escuche su voz para enfrentar las altas subvenciones que Estados
Unidos y la Unión Europea (UE) dan a sus productores, tras
años de promesas para reformar el comercio agrícola
internacional.
La reunión tendrá como tarea principal buscar consensos
sobre dos propuestas antagónicas sobre el tema agrícola.
Las iniciativas fueron presentadas por la Unión Europea y
Estados Unidos, por un lado, y por el G-21, grupo que entre otros
integran Argentina, Brasil, China, India y Sudáfrica.
Un fracaso en Cancún dañaría seriamente las
oportunidades de alcanzar la meta de un amplio pacto mundial de
comercio para finales del próximo año, como estaba
previsto originalmente.
Supachai Panitchpakdi, director general de la OMC, exhortó
a "unir los esfuerzos" para hacer realidad los compromisos
de Doha e impulsar las negociaciones en esta ronda intermedia, previa
a la de 2005 en Hong Kong.
"Es fundamental que se tome en consideración, muy en
consideración nuestro papel. No vamos a estar ahí
luchando por palabras, queremos hechos", dijo a Reuters el
canciller de Brasil, Celso Amorin.
Mientras tanto, Carlos Pérez del Castillo, presidente del
Consejo de la OMC, reconoció que el discutido proyecto de
documento final que presentó a finales del mes pasado y que
concitó rechazo de países en desarrollo y de naciones
ricas fue "un trabajo incompleto".
La reunión es considerada crucial para el avance de la llamada
agenda de Doha para el desarrollo, que se lanzó en noviembre
del 2001.
Las discusiones están centradas en nuevas reglas para el
comercio agrícola y en cómo conciliar las posiciones
de los países ricos y de las naciones en desarrollo.
Los países en desarrollo aseguran que sus agricultores no
pueden competir con las contrapartes de los países industrializados,
que reciben 300.000 de millones de dólares en subsidios.
"Es preciso detener el círculo vicioso en que los países
transfieren ayuda para el desarrollo de los países , mientras
impiden su progreso poniendo restricciones al comercio", dijo
el presidente de México, Vicente Fox, en la inauguración
del evento.
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