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En la seguridad
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En la educación
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En la economía
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En la migración
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Viajar a los estados Unidos,
aunque se tenga una visa en la mano, es ahora más engorroso
que nunca. También algunas tareas policiales se volcaron
para la búsqueda de terroristas internacionales.
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El impacto en la historia
moderna y en la cultura local los atentados es tal que profesores
y maestros salvadoreños están en libertad, y
muchos lo hacen, de examinar los hechos del 11 de septiembre
con sus alumnos.
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Sólo en las zonas
francas se perdieron diez mil empleos con los atentados. Contribuyó
a eso la recesión estadounidense. Los empleados se
recuperaron. Las exportaciones fueron impactadas.
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Los controles migratorios
se endurecieron, además de muchísimas otras
actividades. Para viajar de tránsito a Estados Unidos
se requiere visa. Ese país adquirió bases de
datos de salvadoreños.
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11/S/03
Osama cambió el país
En
el país cambiaron tantas cosas, después de los atentados
del 11 de septiembre, que el inventario sorprende hasta al más
iluso que cree que nada ocurrió.
 No
fue por casualidad, TACA debió colocar puertas blindadas
a las cabinas donde viajan sus pilotos. ¡Costaron un dineral!
Tampoco es un hecho fortuito que maestros y profesores estén
autorizados a comentar con sus alumnos el atentado contra las torres
gemelas de Nueva York, ocurrido hace dos años.
Quien dude que la voluntad de Osama Bin Laden no cambió la
historia moderna, se equivocó.
Quienes creían que, en El Salvador, no pasó nada,
también se equivocan. Como herencia de esos hechos, aquí
pasaron tantas cosas como nadie se imagina.
Para empezar, en menos tiempo de lo que suponían los estudiosos
de la economía local, se perdieron 10 mil empleos en las
zonas francas.
Es cierto que la recesión estadounidense contribuyó
a eso, pero el desempleo lo terminó de empujar el terrorismo
de Bin Laden.
Pero, el impacto que tuvo la caída de las torres gemelas
provocó que compradores estadounidenses comenzaran a cancelar
contratos de compra y confección de bienes a los empresarios
de la zona franca.
Dos años después de esos hechos, los 10 mil empleos
se han recuperado, pero Osama dejó en esa actividad una huella
de su herencia.
Si usted observa estrictos controles en el aeropuerto de Comalapa,
si las revisiones se vuelven fatigosas, si los controles migratorios
son más estrictos, es también producto de la mente
de Bin Laden.
Los emigrantes salvadoreños hacia Estados Unidos, los productores,
los empleados, la principal aerolínea local y muchísimos
sectores más, llevan consigo, dos años después,
obligaciones que hace dos años no existían.
El Salvador, al igual que todos los países del mundo, cuentan
hoy los efectos de esos atentados.
Si hoy tenemos 360 soldados en Iraq, el responsable fue Bin Laden.
Si mira a un exportador de bienes nacionales corriendo para exportar
loroco, también debe recordar a Bin Laden.
En adelante, quien envíe cualquier producto a ese país
debe registrarse, previamente.
Todo eso, y muchos hechos más, son muestras de que muchas
cosas cambiaron.
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Se perdieron 10
mil empleos en las maquilas
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Impacto económico
Empujado, primero, por la recesión estadounidense,
los atentados provocaron la pérdida de diez mil empleos
en las zonas francas del país. Esos puestos ya se recuperaron.
Pero, la osadía de Bin Laden provocó que comenzaran
a llover cancelaciones de contratos. Eso causó, a la
vez, que las exportaciones disminuyeran y que los trámites
para vender en Estados Unidos se complicaran.
Controles migratorios
Dos años después de los atentados se tiene como
herencia un endurecimiento en muchísimas regulaciones
migratorias. Los estadounidenses comenzaron a controlar, con
mucho celo, a los visitantes. Incluso, compraron bases de
datos de los salvadoreños. Desde estados Unidos se
sabe, ahora, donde reside usted. También si tiene propiedades
y problemas de crédito. Eso causó un escándalo
aquí.
En nuevo mapa de la seguridad internacional
Los 360 soldados que El Salvador mantiene en Iraq es otra
herencia de los atentados de Osama Bin Laden. Los atentados
variaron los esquemas mundiales de la seguridad y la política
internacional.
La administración del Presidente Francisco Flores estuvo,
desde el 11 de septiembre de 2001, al lado de los nuevos planteamientos
del gobernante George Bush.
La invasión de Afganistán fue apoyada por El
Salvador.
Más tarde, cuando Bush anunció su guerra contra
Sadam Hussein, El Salvador formó parte de la alianza
de apoyo a aquellas medidas que persiguieran el terrorismo
internacional en cualquier parte del mundo donde se encontrara.
Esa alianza significó enviar soldados a Iraq.
Atentados en escuelas y colegios del
país
Francisco Quintanilla, director de desarrollo educativo del
Ministerio de Educación, dijo que los profesores y
maestros del país están en libertad de examinar
y estudiar los hechos del 11 de septiembre de 2001, con los
alumnos. Existe una razón para eso: esos hechos impactaron,
bruscamente, la construcción e interpretación
de la historia moderna. El tema también se analiza
en algunas universidades. Alguien dijo, con mucha razón,
que el mundo no volvería a ser el mismo desde esa fecha.
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