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La
última vez del gordo Max
El
conductor de domingo para todos, uno de los personajes más
populares de El Salvador, se sometió a un cuestionario de
El Diario de Hoy y nos cuenta su última vez en muchos aspectos.
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Max no puede vivir si no
tiene el agua cerca, ya sea una piscina, el mar o un río.
En sus últimas vacaciones aprovechó para nadar
tranquilo.Foto EDH
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Dueño de un buen humor envidiable, el inefable Max González
nos contó cuál fue la última vez que cocinó,
mintió, se peleó, se enojó, que se pesó
y muchísimas otras tantas intimidades. Pase adelante...
¿Cuándo fue la última vez que compraste
ropa?
Fue en Miami, hace como un mes. Fui a comprar ropa, porque aquí
no hay de mi talla. Nunca había viajado antes a comprar ropa.
Lo que pasa es que ahí hay una tienda Big & Tall. Estuve
2 días solo para eso, me compre la vida. Como tengo que renovar,
no va a ser puro retrato en el programa, entonces mis chirajos ahí
los tengo.
¿Que te pidieron un autógrafo?
Fue en Perkín Lenka, un lugar en el departamento de Morazán
a cuatro horas de San Salvador. Ahí me encontré con
un amigo que me pidió el autógrafo. En la ciudad es
escaso que me pidan un autógrafo, pero afuera es común.
¿Que te equivocaste?
Fue hace dos domingos en el programa, en cuestión de trabajo.
Dije una cosa que no tenía que decir, una frase de un cliente
al revés, pero nadie se dio cuenta. Me sentí preocupado
por un error de esa magnitud, pero es un programa en vivo.
¿La última vez que rezaste?
Fue el domingo pasado antes de comenzar el programa. Siempre lo
hago, toda la vida. Pido por muchas cosas, sobre todo que me dé
la suficiente gracia y energía para llegar a las cuatro horas,
porque es bien pesado.
¿Que te peleaste?
En el colegio (me gradué del Cristóbal Colón)
cuando tenía 18 años. Me pegaron duro. Antes tenía
la fama de peleonero y todo mundo me tenía miedo porque era
el más grande, el más gordito. Hasta que me pararon
el carro. Eso me bastó para entender que las cosas no se
arreglan a golpes sino hablando. Entendí con la nariz para
el otro lado. Gracias a Dios no hubo que ir al hospital.
¿La última vez que lloraste?
Ahhh. Soy bien llorón. La semana pasada recordando a mi papá.
Él falleció hace 17 años, cuando yo tenía
16 años.
¿Que te enojaste?
Este domingo para el programa, no estaba hecha una conexión
de cables, yo me enojé pero no salió al aire. Soy
bien explosivo. Locura demencial no, pero digo las cosas fuertes,
a alta voz. Antes era peor, hoy muy pocas cosas me enojan. Soy mecha
corta, como la mecha de los cohetes. La encendes y va la explosión.
¿La última vez que te emborrachaste?
No tomo, nunca he tomado.
¿Que chocaste?
Serio, serio... un golpe serio. Fue hace un año. Hasta me
sangró la parte de la ceja. Le pegue a un carro que iba enfrente
de mí. Es que una persona que iba a la par mía manejando
me reconoció y me saludó. Yo le devolví el
saludo. Esa persona llevaba un perrito, a mí me llamo la
atención y me quede viéndolo, pero ya estaba encima
del otro carro. Fue en el Boulevard de Los Héroes, entonces
toda la gente paró. Fue un escándalo.
¿Que te subiste a un bus?
En el 93, creo. De la casa de mi madre a Radio Femenina, que es
mi ex radio. Pero siempre fui en bus a la universidad.
¿Que fuiste al banco?
Hace una semana. Confieso que tengo preferencia en el Banco Agrícola,
porque soy la imagen de ellos. Voy a un banco específico
donde no tengo necesidad de ir a una ventanilla. Ahí pago
mis cuentas. No tengo ningún mensajero, tengo mis propios
piecitos para ir a hacer mis cosas. Yo pago luz, agua, cable...
A mí me encanta ir al banco cuando voy a depositar, pero
odio ir a pagar. ¿Que jugaste al fútbol?
Fue en una cuestión benéfica. Donde jugó El
Mágico, La Chelona... no me acuerdo quiénes más.
Era la selección contra las estrellas de TCS. Jugué
10 minutos y todavía estoy cansado.
¿Que te pesaste?
Eh... ayer. No me peso muy seguido, pero ayer se me dio por pesarme.
¿Que te bañaste en río o mar?
En las vacaciones de agosto, en Río Negro, Perkín
Lenka. El agua estaba muy fría. Y después fui al río
Sapo. Puedo estar en cualquier lado del mundo, pero tiene que haber
una piscina, un mar o un río. Sino, no soporto. Soy una persona
desesperada cuando viajo y si no veo esos elementos me muero.
¿Que cambiaste una llanta?
En enero de este año, con mi otro carro. Iba a Apaneca y
se me fue una llanta. Iba con unos amigos. Es más, yo no
hice nada...
¿Que compraste flores?
Hace como un año, para mi mama, sin ninguna ocasión.
¿Que leíste un libro?
Dios vuelve en una Harley, hace como cuatro meses. Me gustó,
aunque no soy de leer mucho. Me gustó mucho El Alquimista,
de Paulo Cohelo. Ahora estoy leyendo 11 Minutos, lo último
de él.
¿Que compraste un regalo?
En diciembre del año pasado, para mis sobrinos. Terngo nueve
sobrinos. A los que están grandes les doy dinero pero a los
chiquitos les compro juguetes.
¿Que te dijeron que no?
Cuando me paró un policía y yo tenía la tarjeta
vencida. Entonces me quería remitir. Yo le dije: Señor
policía, déjeme ir. No, me dijo, no puedo. Ocurrió
cuando iba de Morazán para San Miguel, en mi regreso de las
agostinas. Cuando fui a Sertrasen me clavaron multa porque fui a
renovar mi tarjeta, entonces pagué multa.
¿La última vez que cocinaste?
Hoy en la mañana. Me hice tostadas a la francesa, son mi
especialidad. A veces me hago huevos picados, pero hoy no tenía
ganas. Vivo solo. Tengo de todo congelado, todo lo que puedas imaginar.
No puedo cocinar, pero no me muero de hambre...
¿Que te regalaron algo?
Creo que fue mi novia Mone, que me regaló un champú
Dove. Elegantísimo.
¿Que soñaste?
Hoy al mediodía, con el hombre araña, que me andaba
siguiendo. Es que yo tengo mi subconsciente bien loco. Sueño
estupideces. Andaba buscando al hombre araña y resulta que
cuando lo encontré, justo me desperté...
¿Que mentiste?
Al vigilante de mi colonia, la semana pasada. Me llegó a
cobrar y yo le dije que no tenía. Lo que pasa es que no podía
bajar en ese momento. Estaba en algo íntimo.
¿Que te cortaron en pelo?
Hace casi tres meses. Me lo corto cada vez que me siento peludo.
Me estoy dejando crecer la barba. Fijate que soy bien raro. En pelo
de la cabeza lo tengo de color castaño, en la barba rojo,
en el torax nego y de la cintura para abajo soy rubio. Pura paleta,
soy rubio de mi tronco para abajo. No se que habrá pasado
ahí...
Al estilo tin marín
El museo luce lleno de exhibiciones y mucha diversión para
todos
- En el 2002, 65 mil personas visitaron las instalaciones.
- En ese mismo año, a el Tin Marín atendió
a dos escuelas por día.
- La exhibición de ciencia, recién inaugurada, cuenta
con 9 experimentos. Se han creado también 30 puestos de laboratorio
para que los niños y niñas realizen experimentos.
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