|
| ..NOTICIAS |
 |

| ..SERVICIOS |
 |
|
| ..REVISTAS |
 |
| ..OTROS
SITIOS |
 |
DIARIOS:
|
|
 |
|
|
| |

Un TLC debe ser de libre comercio
El GATT estableció desde 1947 la condición básica
para los tratados de libre comercio (TLC) que pretendan profundizar
la liberalización de los mercados más allá
de los acuerdos multilaterales: la eliminación de las restricciones
arancelarias y no arancelarias en lo sustancial del comercio entre
las partes.
Pero la liberalización agrícola resultante de Ronda
Uruguay no eliminó las barreras comerciales sofisticadas como
los subsidios que proporcionan los gobiernos a los productores nacionales.
En Ronda Uruguay nació el Acuerdo sobre la Agricultura cuyo
contenido puede calificarse de apertura gradual y negociada en el
plano multilateral.
Este Acuerdo se circunscribe a lo siguiente:
1. Elevó los aranceles de algunos productos agrícolas
como condición para aceptar la eliminación de barreras
comerciales. Esta negociación se conoció como arancelización.
2. Los países se acogieron a una salvaguardia especial contra
distorsiones de precios internacionales depredadores y la invasión
súbita de importaciones que causan daño a la producción
de bienes agrícolas sensibles.
3. Permitió el mantenimiento de los subsidios a la exportación
y a la producción, pese al reconocimiento de estas prácticas
como desleales y dañinas.
Compromisos centroamericanos
Los países centroamericanos en su adhesión a la OMC
(1995) adquirieron compromisos relativamente liberales en materia
agrícola, al renunciar al Trato Especial del Anexo 5 del Acuerdo
sobre la Agricultura, por el cual se permitió aplicar la arancelización
hasta que se agoten las negociaciones multilaterales agrícolas
de la Ronda Doha, todavía en curso.
También consolidaron compromisos de no implantar una política
de subsidios y apoyos internos a productos agrícolas, en tanto
que EE.UU., la Unión Europea y países asiáticos
que lograron un acelerado desarrollo, se permitieron mantener esos
programas.
Por ello, la producción agrícola de Centroamérica
compite en desigualdad con productos similares de países que,
como EE.UU., aplican restricciones comerciales absolutas. Esta competencia
injusta se empareja sólo con aranceles adecuados.
La eliminación de aranceles agrícolas no es procedente
si EE.UU. no está dispuesto a negociar restricciones, subsidios
y apoyos internos. Los negociadores oficiales no deberían aceptar
que se negocie una reducción de aranceles si las restricciones,
los subsidios y los apoyos internos no están sujetos a esta
negociación.
Un Tratado de Libre Comercio debe ser de libre comercio: sin aranceles,
pero también sin restricciones cuantitativas, sin subsidios
y sin apoyos internos.
* Ex subdirector de Política
Comercial de El Salvador |
|
Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A.
- Aviso Legal
|
|