| |

No
quieren perder mercado centroamericano
Intenso lobby de los arroceros de EE.UU.
Aunque
suene contradictorio, los productores de arroz no están solicitando
que Centroamérica elimine los aranceles a su producto.
|
|
| Los productores de arroz de Estados Unidos
se reunieron con los negociadores centroamericanos. Foto:
EDH/Felipe Ayala |
Los productores de arroz de Estados Unidos están decididos
a no perder el mercado centroamericano.
Es el único sector privado estadounidense que tuvo presencia
en la minironda agrícola que su país tuvo con Centroamérica,
la semana pasada, previa a la séptima sesión de negociaciones
del Tratado de Libre Comercio (TLC).
Su presencia será reforzada en los próximos encuentros
de las partes, hasta asegurar sus intereses en el proceso.
Penn Owen y Jim Willis, director y presidente, respectivamente,
del Programa Internacional de la Asociación de Productores
de Arroz de Estados Unidos, vinieron a buscar a Jason Hafemeister,
el principal negociador agrícola esatadounidense, para convencerlo
de no obligar a Centroamérica a eliminar los aranceles a
la importación de arroces.
Al parecer, la visita fue efectiva. Willis y Owen informaron que
Hafemeister se mostró a favor, al expresarles que el
trato suena bien.
Trato hecho
El trato consiste en que productores centroamericanos y estadounidenses
acuerdan no cambiar los aranceles de la región para la importación
de arroz de todo tipo. A cambio, los molineros de la zona se comprometen
a comprar siempre el arroz granza estadounidenses, en lugar del
de origen asiático.
Los arroceros estadounidenses temen que al desaparecer los aranceles
en Centroamérica, los competidores de Asia aprovechen para
vender su grano a precios más bajos, debido a que tienen
más y mejores subsidios agrícolas que en Estados Unidos.
Los arroceros de Centroamérica se benefician si se mantienen
protegidos por los aranceles, ya que así no son desplazados
ni por Asia, ni por Estados Unidos.
Willis y Owen explicaron que los molineros de arroz de Estados Unidos
prefieren que Centroamérica elimine sus aranceles al grano,
para vender arroz procesado en la región, con libre comercio.
Pero esto afectaría a los productores centraomericanos y
los convertiría en importadores de arroz asiático.
A la larga, perderían arroceros y molineros estadounidenses.
Willis y Owen creen que Hafemeister valorará más la
posición de los productores estadounidenses, que la de los
molineros.
La decisión sería conveniente, explicaron, porque
en el Congreso de Estados Unidos hay fuertes defensores de los estados
arroceros de ese país (Arkansas, Texas, California, Lousiana),
dispuestos a ratificar el TLC, si los productores son beneficiados.
La otra razón de peso que Hafemeister tendrá que considerar
en las negociaciones, es la viabilidad económica. Es preferible
dejar de vender $50 millones de arroz procesado en Centroamérica,
que perder los $500 millones que la región compra en arroz
granza, compararon.
¡Se trata de Centroamérica, el segundo mercado
de arroz granza de Estados Unidos, después de México!,
alegó Willis.
De toda la exportación mundial anual de arroz granza de Estados
Unidos, Centroamérica compra el 42% de la misma, lo cual
equivale a 500,000 toneladas. Este esfuerzo nos ha costado
esfuerzos de hace 15 años, dijo Owen.
Actualmente, Tailandia ha incrementado sus exportaciones de arroz
a Méxio, Chile y Brasil.
Mientras, en Centroamérica, el arroz de Taiwán ha
ganado presencia, mediante donaciones; la idea de los taiwaneses
es negociar un TLC con la zona, para lograr libre comercio con su
grano, el cual ya habrá ganado presencia, razonaron.
En Brasil, los importadores de arroz prefieren el grano tailandés,
que es $240 más barato que el arroz estadounidense, porque
el gobierno de Tailandia destina $ 2,260 millones en subsidios al
sector, mientras que Estados Unidos sólo $780 millones anuales,
dijeron.
El papel de EE.UU.
En Estados Unidos, del total de las importaciones de arroz, el 20%
es de origen asiático. La cantidad podría sera mayor,
porque los importadores pueden pagar el arancel de $0.12 por kilogramo,
pero los detienen los subsidios, ya que a los productores se les
subvenciona el 57% del precio.
A nivel mundial, Estados Unidos es presionado para que elimine los
subsidios agrícolas. Si lo hace, los asiáticos serían
los primeros en entrar a ese país y desaparecerían
los productores y los molineros.
En Centroamérica también predominaría el arroz
asiático, si los gobiernos eliminaran los aranceles. Estados
Unidos perdería el mercado regional en tres años y,
los productores locales desaparecerían en doce meses, estimó
Guillermo Novoa, presidente de la Federación Centroamericana
de Arroceros (Fecarroz).
En la VII ronda de negociaciones del TLC, Willis y Owen regresarán
para reforzar sus puntos de vista. Hay muchos millones en juego.
Gremio a la defensiva
Los directivos de Fecarroz firmaron la semana pasada una
carta abierta dirigida a los Presidentes de Centroamérica,
en la cual los instan a dictar lineamientos que preserven
a la industria, en la negociación del TLC:
Les solicitaron:
|
|
Que no adquieran compromisos
de apertura bajo libre comercio mientras Estados Unidos no
elimine los subsidios y apoyos internos a sus cultivos de
arroz, con los cuales distorsionan la competencia con igualdades.
|
Que la política comercial
esté orientada a crear riqueza, empleo y bienestar
a nuestro pueblo, sobre la base de la productividad, el trabajo
y las condiciones de leal competencia internacional.
|
Que los Ministros y encargados
de negociar eviten que las cláusulas del TLC lesionen
la integración centroamericana y retrasen su perfeccionamiento,
según nuestros requerimientos de cadena productiva
regional.
|
|
|