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Comentando
Arnold
Schwarzenegger, ¿gobernador?
En
octubre sabremos quién es el nuevo gober-nador del Estado
más rico de EE.UU. Si es Schwarzenegger, tendremos un período
duro para todos los hispanos de California.
El actor Arnold Schwarzenegger inició, hace unas cuantas
semanas, su campaña para ser electo gobernador de California.
Esta no es la primera vez que Schwarzenegger está en política.
Schwarzenegger ha sido republicano desde los años ochenta
y apoyó activamente a George Bush I en la elección
de 1988.
Bush luego agradeció a Schwarzenegger al nombrarle presidente
de la Comisión Presidencial de Salud Física y Deporte.
Sin embargo, una victoria de Schwarzenegger podría ser una
muy mala noticia para la comunidad hispana en California. Schwarzenegger
ha declarado, en el pasado, que es abiertamente antiinmigrante.
Schwarzenegger apoyó la iniciativa 187 del gobernador Pete
Wilson (1990-1998), la cual eliminaba todo tipo de apoyo gubernamental
a más de 3 millones de hispanos. Dicha iniciativa ganó
abrumadoramente en las urnas, pero fue declarada inconstitucional
por la Corte Suprema de Justicia de California.
Una parte de la estrategia de Schwarzenegger es atraer y cohesionar
este voto antiinmigrante. El entiende perfectamente que los hispanos,
a pesar de que son más del 30% de la población del
Estado, representan sólo el 12% de los votantes inscritos.
El pasado de Schwarzenegger tampoco da mucha tranquilidad. El padre
de Schwarzenegger era miembro del partido nazi en Austria, y Schwarzenegger
siempre se mantuvo muy cercano a Kurt Waldeheim, ex presidente de
Austria y ex miembro del partido nazi. Incluso en su boda con María
Shriver, en 1986, Schwarzenegger comentó que comparte
los ideales de Waldeheim.
En todo caso, las propuestas antiinmigrantes de Schwarzenegger (quien
también fue un inmigrante al venir de Austria a Estados Unidos
en los años setenta), tienen un cálculo político
que responde a la situación política actual de California.
La población de California está sumamente insatisfecha
con su actual gobernador, el demócrata Gray Davis. La Constitución
californiana permite que haya un referéndum sobre si el gobernador
puede continuar o no en su cargo, siempre que se cumpla un número
mínimo de personas que piden dicho referéndum. Por
ello, es que se ha convocado a un referéndum sobre Davis
para la primera semana de octubre. Según las más recientes
encuestas, más del 65% de los californianos está dispuesto
a que Davis no siga en su cargo. Sin embargo, no están claros
en quién debería sustituirlo.
El día de la votación, los californianos recibirán
dos papeletas, una para votar SI o NO sobre Davis, y otra con una
lista de candidatos para sustituir al gobernador. Actualmente, se
perfilan, por lo menos, 10 candidatos en dicha lista. Por lo tanto,
Schwarzenegger entiende que no necesita sacar más del 50%
de los votos para ganar. En una votación con muchos candidatos,
el sólo necesita poco menos del 35% para poder ser electo.
En ese sentido, apelar al voto antiinmigrante es muy rentable.
El competidor más cerca de Schwarzenegger es el vicegobernador
Cruz Bustamente. Las mayoría de encuestas sitúa a
Schwarzenegger por delante de Cruz Bustamente y los demás
candidatos. Sólo una encuesta del Partido Demócrata
pone a Bustamente tres puntos arriba de Schwarzenegger.
California es un Estado que ama las aventuras y las cosas poco convencionales.
Sin embargo, los californianos lo pensarían más si
analizaran lo que sucedió en Minnesota, cuando se eligió
a un independiente, el ex campeón de lucha libre, Jesse Ventura,
como gobernador en 1998. La aventura le costó muchísimo
a Minnesota. Ventura dejó enormes déficit fiscales
y ningún problema resuelto.
Los votantes de Minnesota están muy contentos con volver
a la política tradicional, donde los políticos deben
pactar para resolver problemas, en lugar de pretender que los héroes
resolverán mágicamente cada tema, como intentó
Ventura. La aventura de elegir a independientes le costó
caro a Minnesota, y California podría ir por el mismo camino.
La historia del héroe de acción funciona bien en una
película y en historias fantásticas, pero la política
no es una historia: es un proceso. Es un proceso de alianzas y pactos;
es lento y requiere paciencia. Los independientes están de
moda en la política. Sin embargo, al ser electos, son los
peores gobernantes, ya que son muy ineficientes al formar coaliciones.
El tema migratorio siempre es caliente en California. El imponer
restricciones y leyes ad hoc hechas contra un grupo en particular
de una sociedad, como es el caso de los inmigrantes hispanos, es
un acto discriminatorio y, usualmente, son los primeros pasos que
una sociedad toma para iniciar acciones autoritarias.
En octubre sabremos quién es el nuevo gobernador del Estado
más rico de Estados Unidos. Si es Schwarzenegger, tendremos
un período duro para todos los hispanos de California.
*Columnista de El Diario de Hoy.
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