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Débil mejora de la economía
Los
indicadores económicos tuvieron una leve mejoría en
el segundo trimestre. La recuperación es tan escasa que Fusades
considera que este año, la economía no podrá
alcanzar un crecimiento superior al 2.1%.
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El argumento es el mismo:
la economía no logra despuntar, pero envía señales
de una lenta y reducida recuperación.Ilustración
EDH
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El argumento es el mismo: la economía no logra despuntar,
pero envía señales de una lenta y reducida recuperación.
Aunque esta vez muestra un nuevo actor: la incertidumbre de la campaña
preelectoral.
Este personaje apenas se asomó en el desempeño económico
del segundo trimestre del año, pero reaparecerá con
mayor fuerza en el actual semestre.
El principal resultado de su aparición es el desincentivo
de la inversión privada, aunque es muy temprano para afirmar
que dicho comportamiento se mantendrá durante la segunda
mitad del año.
Asi lo informó ayer, la Fundación Salvadoreña
para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), al revelar
el informe trimestral de coyuntura correspondiente al período
abril-junio de este año.
La mayoría de indicadores macroeconómicos tuvieron
un mejor desempeño, en comparación con el del primer
trimestre, pero la mejoría es raquitica y no garantiza que
al cierre del año, se mantendrá la tendencia.
El sector externo se sigue mostrando favorable para la economía,
ya que las remesas y las exportaciones mantienen un comportamiento
al alza.
El fisco también obtuvo buenos resultados. El déficit
se ha reducido, pese a que la deuda se mantiene creciendo, especialmente
presionada por el aumento de los desembolsos para el pago de pensiones
y la reconstrucción.
La banca no se quedó atras en los resultados de expansión.
La cartera de depósitos aumentó, pero las colocaciones
mayores se hicieron en el mercado internacional.
Si la tendencia de recuperación se mantendrá hasta
finales de año, ni Fusades lo puede asegurar, ya que además
de la coyuntura interna, también incidirá el nivel
de crecimiento de la economía estadounidense, la cual aún
no muestra signos de verdadera mejoría.
Componentes
El esfuerzo que está realizando el Gobierno para disminuir
el déficit fiscal, es uno de los logros más sobresalientes
del desempeño del fisco, durante el primer semestre.
Pese a la tendencia creciente de la deuda, debido a los costos de
la reconstrucción y de las pensiones, el Ministerio de Hacienda
ha podido contener el crecimiento del déficit. Éste
-incluyendo la deuda pensional- se redujo de $170.3 millones a $138.8
millones.
La disminución se debe al incremento de los ingresos, a la
reducción de los gastos corrientes y a la menor asignación
de recursos para los programas de reconstrucción nacional.
De enero a junio de este año, los ingresos totales aumentaron
4.6%, en comparación con el mismo período del año
pasado, lo que equivale a un aporte total de $1,212.1 millones.
Según el programa fiscal, de enero a junio los ingresos corrientes
tenían que ser de $925.9 millones, pero se recaudaron $69.5
millones más, completando un total de $995.4 millones.
En cambio, los gastos corrientes disminuyeron 14.9%, debido a las
restricciones que aplican las instituciones estatales y autónomas.
Los gastos y concesiones netas establecidos en el presupuesto general,
pasaron de $1,314.0 millones a $1,270.8 millones.
El programa de inversión en reconstrucción también
se redujo. Al cierre de junio, la inversión pública
ascendía a $230 millones. De ésta, $110 millones se
utilizaron para cubrir los proyectos de reconstrucción.
En cuanto a la deuda, a junio, ésta ascendió a $5,615
millones, lo que equivale a cerca del 39% del PIB. De este total,
el 86% es deuda externa, y solo el 14%, endeudamiento interno.
Para Rafael Lemus, jefe de la sección Microeconómica,
de Fusades, el Estado no debe perder de vista la evolución
de la deuda, ya que si el incremento se acelera, podría originarse
un desequilibrio fiscal.
El otro logro importante del semestre pasado es el aumento de las
exportaciones totales. Éstas crecieron 7.2%, en comparación
con igual período de 2002, lo que equivale a que se negociaron
$251.8 millones más.
Pero las importaciones también aumentaron y en más
proporción que las anteriores. Su alza fue del 14.4%.
La diferencia entre ambos rubros -el déficit- creció
24.7% en el primer semestre del año, según el reporte
del Banco Central de Reserva (BCR).
Si no fuera porque las remesas también experimentan una tendencia
alcista, la balanza de pagos experimentaría un déficit
igualmente ascendente, y la estabilidad económica no sería
tan sólida.
Al cierre de junio, las remesas cubrían el 79.2% del déficit
de la balanza comercial, lo que explica que el país tenga
la liquidez para respaldar sus compras y sus compromisos crediticios.
Para la fundación, este año no será diferente
al pasado, por lo que la economía no tendrá un incentivo
particular. La única diferencia podría radicar en
las implicaciones que ocasione el discurso político preelectoral.
Recetas y logros
Un desajuste
Para evitar el desequilibrio fiscal, el Estado debe aumentar los
controles y las fiscalizaciones.
Debe hacer esfuerzos para erradicar la evasión fiscal y el
contrabando. También debe asegurar el incremento de la base
tributaria, para disponer de mayores ingresos y herramientas de
inversión.
También debe bajar los gastos y mejorar la calidad de los
mismos, así como evaluar la rentabilidad de los proyectos
de desarrollo económico y social.
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