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Personal
de la ONU marcha en honor a sus colegas caídos
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| Personal de la ONU participan en una marcha
en memoria de los compañeros muertos el 19 de agosto
en Bagdad. Foto: AP |
Durante 30 minutos del martes, las actividades normales de las
Naciones Unidas se paralizaron para que 2.000 empleados del organismo,
junto con el secretario general Kofi Annan y los embajadores ante
el Consejo de Seguridad, marcharan en silencio con el objetivo de
rendir un tributo a sus colegas caídos.
``¿Cuándo terminará esto?
Debe terminar'', decía un cartel en las manos de un indignado
empleado de la ONU.
Previamente, en Ginebra, unos 3.000 miembros del personal del organismo,
muchos de los cuales lloraban y portaban rosas blancas, marcharon
también en señal de duelo por los caídos en
el atentado dinamitero de la semana anterior contra las oficinas
de la ONU en Bagdad.
Los honores rendidos en la dos oficinas mas grandes de la ONU y
en misiones de la organización en todo el mundo reflejaron
los estrechos vínculos entre el personal, la familia global
de las Naciones Unidas. Mostraron también la indignación
de muchos miembros, ante la falta de mayores acciones para proteger
la vida de las 23 víctimas, incluido el enviado principal
de la ONU en Irak, el brasileño Sergio Vieira de Mello.
El Sindicato del Personal de Naciones Unidas, que organizó
las marchas silenciosas en memoria de sus amigos y colegas, exigió
``una investigación completa e independiente para determinar
la razón por la que no fueron implementadas medidas adecuadas
de seguridad en las oficinas de la ONU en Bagdad''.
Una comisión sindical de seguridad emitió una declaración,
después de la marcha, y exigió saber por qué
había tanto personal de la ONU en Bagdad pese a una alerta
de seguridad. Reclamó de nuevo a Annan a que suspenda todas
las operaciones del organismo en Irak y retire a su personal, ``hasta
que sean tomadas medidas para mejorar la seguridad''.
Annan, vestido de traje negro y corbata, caminó lentamente
junto a Catherine Bertini, la directora de finanzas de la ONU, alrededor
de una glorieta frente al edificio de la Secretaría General,
de 39 pisos.
El jefe de pacificación de la ONU, Jean Marie Guehenno, y
el director de su departamento de asuntos políticos, Kieran
Prendergast, se unieron también a la marcha.
Annan ha insistido en que la ONU no saldrá de Irak debido
al ataque, que mató a 19 empleados, incluidos 8 iraquíes,
y dejó heridas a 160 personas más, algunas de gravedad.
Sin embargo, el secretario general dijo que revaluaba los asuntos
de seguridad, y Prendergast indicó que habrá una reestructuración.
``No puede seguir todo igual'', dijo Prendergast a la AP. ``Vamos
a tener que evaluar muy profunda y cuidadosamente... las implicaciones
completas para la ONU, nuestras actividades futuras y nuestra presencia
en Irak''.
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