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Una
aspiración del FMLN
El
ideario socialista
Hoy
el verdadero motor de la historia es la revolución
en la ciencia y la tecnología, basada en la electrónica,
informática.
El mundo se enfrenta a una multitud de problemas teóricos,
no sólo de carácter semántico, tanto del socialismo
real como del pensamiento socialista en Occidente, entendiendo por
Occidente a Europa, Latinoamérica y otras partes del mundo.
(Primera parte)
Desde el Siglo XIX, el socialismo, como punto de encuentro entre
nostalgia comunitaria y proyección hacia el futuro, es dos
cosas a la vez: crítica del capitalismo, en donde ha sido
un factor básico en la conformación de su trayecto
histórico, y en el proyecto de construcción de una
nueva sociedad en donde el fracaso histórico ha sido evidente.
El socialismo de este fin de siglo recién pasado enfrenta
un contexto ideológicamente adverso y corroído por
la crisis del marxismo y el derrumbe del socialismo real. Durante
los últimos años del Siglo XX, la dinámica
del progreso se vio acelerada, abriendo nuevos y sorprendentes horizontes,
pero creando también nuevas y angustiosas incertidumbres.
Con la caída del Muro de Berlín en 1989, un nuevo
mapa universal se empezó a diseñar. El mundo bipolar
de ayer, en lo militar e ideológico, se ha resquebrajado,
quedando Estados Unidos como la única potencia político-militar
unipolar, capaz de influenciar en el mundo para salvaguardar sus
propios intereses y, por otro lado, el mundo tricontinental económico,
compuesto por Europa, EE.UU. y Japón.
Como consecuencia de los complejos procesos de mundialización
de la economía, la política y la cultura, las dimensiones
del Estado se han visto reducidas, y sus funciones, modificadas.
Esta parece ser una tendencia irreversible y todo indica que las
funciones del Estado nacional son asumidas por diversas instancias
multinacionales o bien mundiales, y por las nuevas organizaciones
regionales.
Hoy el verdadero motor de la historia es la revolución
en la ciencia y la tecnología, basada en la electrónica,
informática, bioquímica, cinegética, telemática
y física nuclear. Constituye, por lo tanto, un factor decisivo
del cambio social y, a la vez, el principal desafío para
las naciones y pueblos del mundo aún no desarrollados, en
el que el conocimiento y el saber son la principal riqueza
de hoy.
La dialéctica entre fuerzas productivas y relaciones sociales,
entre naturaleza y sociedad, entre necesidad y libertad, se ha tornado
extraordinariamente compleja y no es ya interpretable de manera
satisfactoria, en el marco conceptual de la sola teoría marxista.
Los dirigentes del FMLN deben meditar y asumir que en nuestro país
se está viviendo una gran transformación y que nada
resuelven con mantener las antiguas ideas, las antiguas banderas
de izquierda, los antiguos mitos y, aunque difícil de digerir,
deben asumir la realidad como es hoy: estudiar la realidad en la
cual se encuentra el mundo y de acuerdo con ella repensar su ideal
socialista.
Una de las principales desventajas de los países que estuvieron
bajo el socialismo real fue la carencia de innovaciones, la falta
de capacidad para transformar a sus sistemas sociales o para adaptarlos
a los nuevos desafíos tecnológicos internacionales,
la falta de participación en la toma de decisiones en todos
los ámbitos, así como la debilidad de la planeación
que tienen que ver con la institucionalización del sistema
de manera menos eficiente que en las economías de mercado.
Si el ideario socialista es considerado como una sola vertiente
igualitaria, entonces no responderá a los desafíos
mundiales.
La humanidad está frente a cambios cualitativos en el ámbito
social y mundial. Y los reordenamientos político-ideológicos
que se producen parecen testimoniar un proceso de mutación
histórica que atraviesa a todo cuerpo social. También
asistimos al fin de los socialismos reales y al desplome del marxismo,
no como filosofía, pero sí como ideología política
y visión de mundo.
Ello significa el fin de dos grandes configuraciones ideológicas
que representaron una parte importante de la tradición hegemónica
del pensamiento de izquierda en el Siglo XX. Ahora, la gran interrogante
es saber si con el derrumbe del socialismo-comunismo y el colapso
del marxismo como religión política, el pensamiento
socialista del FMLN está acabado, o si estos hechos son un
acontecimiento más en un largo proceso en el cual el
ideario socialista puede presentarse de otra manera.
*Cnel. ® y licenciado en Ciencias Políticas.
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