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Simulacro
alarmó a residentes
La
Libertad. Los ciudadanos esperan que en casos reales la capacidad
de reacción sea similar a la mostrada ayer. Pero hubo quienes
recordaron que en casos reales la ayuda llegó tarde.
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En el simulacro de ayer
guardavidas rescataron a víctimas que habían
sido arrastradas al mar. Luego eran llevadas a un albergue
instalado en un centro escolar.
Foto EDH
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Una caravana de ambulancias circulaba ayer a gran velocidad y con
las sirenas encendidas sobre la carretera del Litoral, rumbo a la
bocana de San Diego.
Los conductores de otros vehículos se apartaban para ceder
el paso. Hubo particulares que incluso siguieron a los socorristas
para saber qué pasaba. Es una marejada en la bocana,
dijo alguien confundido.
Algunos se apresuraron para llegar al sitio, extrañados de
no haber notado nada antes. Los curiosos pasaron del desencanto
al interés. Era un simulacro.
Rescates
La teoría funcionó a la perfección. Se habían
coordinado funciones para atender la representación de la
marejada.
En el guión estaba definido que morían dos personas,
una más resultaba extraviada y 11 personas eran lesionadas.
Al menos 300 personas resultaban damnificadas.
La detonación de cohetes era el aviso para todos los participantes.
Ambulancias de Comandos de Salvamentos y Cruz Roja fueron las primeras
en llegar a la zona supuestamente afectada. Ahí socorristas
evacuaron a las familias en riesgo y los guardavidas se internaron
en el mar para salvar a quienes habían sido arrastrados por
el agua.
Todos fueron trasladados a un albergue en la escuela rural del lugar.
Había 70 tiendas de campaña instaladas en el sitio.
La coordinación funcionó y los participantes tardaron
una hora desde el inicio de las acciones hasta que los damnificados,
recibían atención en el albergue.
Los organizadores estaban complacidos.
También muchos vecinos. Alberto Molina, un residente en San
Diego espera que de igual manera reaccionen cuando se produzca una
catástrofe real. La desgracia no avisa, puntualizó.
Catalina Vargas, otra vecina, recordó que todos los años
el sector de la bocana se inunda.
El hecho más reciente se produjo en mayo anterior, en la
bocana del río Aquiquisquillo.
Ahí varias familias resultaron afectadas por la amenaza de
inundación.
Pero los organismos de socorro no llegaron. Sólo les atendió
la PNC.
Pendientes
Antes del simulacro hubo varios días de preparativos, explicó
el coronel Rafael Jarquín Larios, comandante del Regimiento
de Caballería, institución responsable de la coordinación.
Para él, lo más importante es que los residentes en
la bocana participen y aprendan qué hacer en caso de emergencia.
Al concluir las actividades, hubo una evaluación preliminar
por parte de las autoridades participantes.
La próxima semana habrá una reunión para dar
datos concretos y aplicarlos en los planes de atención ya
diseñados.
Los participantes
- Regimiento de Caballería, 60 soldados y tres unidades de
transporte
- Comandos de Salvamento, 25 socorristas y tres ambulancias
- Cruz Roja, 11 miembros entre socorristas y guardavidas. Dos ambulancias
- Fuerza Naval, 15 marinos y una lancha
- Cuerpo de Bomberos, 6 miembros y una motobomba
- Unidad de salud, 15 médicos y enfermeras, dos vehículos
- Policía Nacional Civil, 20 agentes y dos patrullas.
- Medicina Legal, dos forenses y un vehículo
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