|
|
|||||||||||||||||||||
|
Las acciones están a disposición de quienes al cierre de 1997 tenían entre una y tres líneas telefónicas de la empresa, siempre que cumplan ciertos requisitos. El viceministro de Hacienda, Carlos Mauricio Funes, aseguró ayer que de la operación se espera obtener unos 75 millones de dólares. El dinero es parte de los recursos que el Gobierno invertirá para la equiparación de pensiones de un grupo de cotizantes que resultó afectado al trasladarse del antiguo sistema a las AFP. El precio
La publicación añade que en total son más de 3 millones de títulos. El máximo que cada interesado podrá adquirir dependerá del total de potenciales compradores que se presente. Cada acción tiene un precio de $24.79, el cual ha sido determinado por la Superintendencia de Valores, con base en análisis técnicos. Todos los interesados en comprar deberán presentar una solicitud al Banco Hipotecario, que actúa como empresa ejecutora de la operación. Si después de cubiertas todas las solicitudes aún queda algún remanente de acciones, estas serán vendidas en la Bolsa de Valores. La privatización Los títulos que esta vez se ponen a la venta son parte de la propiedad de Telecom que el Estado conservó luego de la privatización de la compañía. La Administración Nacional de Telecomunicaciones (ANTEL) fue privatizada durante la gestión del presidente Armando Calderón Sol. La nueva compañía se llamó CTE y se constituyó con todos los activos de la antigua empresa estatal, incluyendo la telefonía pública. Una segunda empresa, Intel, se creó para manejar frecuencias de telefonía celular. Un sobresalto La ley para la privatización de ANTEL fue aprobada en noviembre de 1996, pero al iniciar una nueva legislatura, en mayo de 1997, fue derogada por iniciativa del FMLN. Tras garantizar que el Estado conservaría un 43 por ciento de las acciones, una nueva ley fue aprobada el 24 de julio de 1997. Finalmente, en una subasta donde sólo participaron dos oferentes, el Estado vendió CTE a ESTEL Co. LLC, compuesta por una subsidiaria de France Telecom y un grupo accionista local denominado Central American Communications (CAC). En 1998, ESTEL adquirió el 51 por ciento de la nueva empresa. La empresa hoy Actualmente, la propiedad de CTE está distribuida de la siguiente manera: el 51% en manos de ESTEL; el 43% es propiedad del Estado de El Salvador, y el 6% restante está en manos de empleados y jubilados de ANTEL. A su vez CTE es accionista de otras empresas, y encabeza el grupo empresarial Telecom. Así, CTE posee el 80% de las acciones de Cablenet; el 100% de Publitel; el 10% de Personal; el 51% de Publicom, y el 60% de Telecom Oda. Personal se dedica a la telefonía móvil; Publitel, a la telefonía pública; Telecom Oda conforma, junto con Publicar del Caribe, una empresa dedicada al negocio de las páginas amarillas. Por su parte, Cablenet fue adquirida a finales de 2000 y opera en Guatemala. A finales de abril pasado trascendió que France Telecom está analizando la posibilidad de vender su participación accionaria en la empresa. Arnoldo Jiménez, asesor de la Secretaría Técnica de la Presidencia, dijo ayer que se desconoce si la compañía francesa ha tomado una decisión concluyente al respecto. Opinión técnica Una empresa bastante sana La clasificadora de riesgo Equilibrium dio las siguientes opiniones sobre CTE a finales de junio pasado. Fortalezas 1- Importante participación en el mercado de El Salvador. 2- Solvencia de la estructura financiera de la empresa. 3- Red de distribución local. Debilidades 1- Morosidad moderada de la cartera de cobranzas. 2- Escasa liquidez de la acción, como resultado del efecto legal que hasta finales de marzo no permitía su negociación. Oportunidades 1- Reducción de gastos financieros en el mediano plazo. 2- Incremento de usuarios en el negocio de internet. Amenazas 1- Disminución en los niveles de venta por recesión en la economía. 2- Incremento de la competencia en nuevos servicios. 3- Reducción en la participación del mercado de telefonía móvil. |
|
||||||||||||||||||||||||||||||||
|