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Analizando
Venezuela,
sin redención
Aunque
Chávez se vaya del poder y todo vuelva a la normalidad, Venezuela
necesitará por lo menos tres años para medio restablecer
su deteriorada economía. El país quedará sumergido
en un caos económico.
El pueblo venezolano, desde hace varios años, no ve una luz
de esperanza a su angustiada crisis política y económica.
En la actualidad, ésta se ha agravado por la controvertida
gestión gubernamental del señor Hugo Chávez,
de tendencia izquierdista, quien busca, mediante lo que él
llama su revolución bolivariana, perpetuarse en el poder,
más allá de los límites que le permite la Constitución.
De acuerdo con la actual situación social, casi a diario,
la gente de la oposición al gobierno chavista sale a las
calles, a manifestar su desacuerdo sobre las actitudes sin precedentes
del Presidente constituido. Por el momento, pareciera que Chávez
ignora públicamente los acuerdos que se tomaron en el pasado,
en sesiones celebradas bajo el auspicio del secretario de la OEA,
César Gaviria, quien obtuvo, mediante la intervención
de un grupo de apoyo, la aprobación para celebrar un referendo
en este mes de agosto, para resolver la singular crisis de gobierno,
previo cambio del actual Consejo Nacional Electoral (CNE), pero
hasta hoy no han sido nombrados los nuevos miembros.
La crisis de relación radica esencialmente en que, además
de la política, está la económica, la que tiene
por base el ingreso petrolero, y ésta, después del
paro de 63 días de la actividad económica, que incluyó
a la gente del petróleo la producción del oro
negro se vio sensiblemente disminuida, y que hasta la fecha,
según los comentarios internacionales, ya dejó de
percibir 7 mil millones de dólares, con el agravante de que
la actual producción no llega ni siquiera al 80 por ciento
de lo que fue el producto diario de crudo antes de la huelga que
auspició la Coordinadora Democrática.
En adición a lo anterior, está la abultada deuda externa
de casi 100 mil millones de dólares, que no deja dormir a
los acreedores internacionales, cuando ven que las finanzas venezolanas
decrecen, y sin un horizonte esperanzador de lo que será
la economía del país, que cada día que pasa
se encuentra más comprometida. Es más, aunque Chávez
se vaya del poder y todo vuelva a la normalidad, Venezuela necesitará
por lo menos tres años para medio restablecer su deteriorada
economía. El país quedará sumergido en un caos
económico y social difícil de manejar.
En este momento, el Tribunal Supremo Electoral (TSE), ha emplazado
a la Asamblea Nacional, para que integre el nuevo CNE, ya que el
actual se encuentra en un vacío legal, bajo el supuesto de
que no tiene capacidad para convocar al referendo que solicita la
ciudadanía. El problema crucial está en que el oficialismo
tiene el 51% de la diputación, por lo que es difícil
que la Asamblea Nacional llegue a un acuerdo, y de ser negativa
la posición, será el TSJ el que designe el nuevo CNE,
en donde se sospecha que el oficialismo lo dominará y se
niegue a la realización del referendo, en cuyo caso arderán
las calles de Venezuela.
Al virtual escenario de inconformidad que vive el pueblo venezolano,
se agrega el ingrediente de la actitud que ha tomado Chávez
hacia los medios de comunicación, ya que ha instruido a los
diputados oficialistas para que introduzcan en la Asamblea Nacional
un proyecto de ley para regular a su medida la programación
de la radio y la televisión, proyecto que ha sido objetado
por los propietarios de los medios locales y organismos internacionales,
que como eslogan cotidiano montan a diario sus programas de aversión,
con un No a la Ley Mordaza, que de aprobarse, sería
el fin de la libertad de expresión.
*Lic. en Contaduría Pública.
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