Turismo
 
Inicio del Sitio Domingo 17 de agosto
 

 

..NOTICIAS

..SERVICIOS
CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
SUSCRIPCIONES
ESCRIBANOS
CONOZCANOS

..REVISTAS

..OTROS SITIOS
MUJER
DIARIOS:
ORIENTE
OCCIDENTE
GUIA DE OCIO
ELSALVADOR.COM
EN EL MUNDO
 
 

Evangelio para domingo:
San Juan 6, 51-58

Mi sangre es verdadera bebida

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi carne, y lo daré para vida del mundo.


El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com

Los judíos discutían entre sí: “¿Cómo puede éste darnos a comer carne?”. Jesús les dijo: “En verdad les digo que si no comen la carne del Hijo del Hombre y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre vive de vida eterna, y Yo lo resucitaré el último día.

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en Mí y Yo en él. Como el Padre, que es vida, me envió y Yo vivo por el Padre, así quien me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo. Pero no como el de vuestros antepasados, que comieron y después murieron. El que coma este pan vivirá para siempre.
Comentario

Jesús da vitalidad a la humanidad
“Yo soy el Pan vivo...”

Seguimos meditando el extenso capítulo sexto del Evangelio de San Juan: en el pasaje de hoy, Jesús retoma el tema del pan y se presenta Él mismo como alimento que hace vivir siempre, para la vida del mundo.

Naturalmente es vida humana, personal, totalmente “encarnada”, no extraña o “rara”... 
“¿Cómo puede éste ...”
La controversia con los que lo escuchan no cesa; sin embargo, eso le sirve a Jesús para profundizar su enseñanza: quienes quieren seguirlo y recibir el don de la vida deben unirse estrechamente a Él. ¡No hay otra manera de ser discípulo de Jesús y de alcanzar la salvación! 
“El que me coma vivirá por Mí...”

“Este es el pan bajado del cielo...”. Jesús no vino a dar cosas, sino a “darse” a sí mismo como vida. Él es pan a compartir y repartir; es el alimento disponible para los demás. Los seguidores de Jesús deben estar firmemente persuadidos de esto para poder ser auténticos testigos suyos. 
“En nuestra actual vida de fe...”

En la vida amamos, sufrimos, padecemos hambre y sed, comemos, crecemos... No podemos prescindir de esas acciones para darle vitalidad a nuestra existencia.

En nuestra vida de fe también es indispensable tener esa fuente de vitalidad: La comunión con Jesús y entre los creyentes, que implica asimilación de su palabra, unanimidad de sentimientos y puesta en común de los bienes para que no haya pobres, aquellos que “mueren antes de tiempo”, los amenazados injustamente por la muerte...

Comulgar, en nuestras comunidades de fe, es hacer nuestro el sentido que Jesús quiso darle a su vida y entrega, hacer nuestro su cometido de predicación de su Buena Noticia.

P. Sixto Alfonso Flores, Sdb

 

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal