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La maquila se recupera
Los datos más recientes del Gobierno indican que ha aumentado
el número de empresas y por consiguiente de empleos en el
sector maquila.
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| Los 2,180 empleos del sector maquila que
se perdieron como consecuencia de los atentados del 11 de septiembre
de 2001 no sólo se han recuperado, sino que han sido
más que duplicados por el incremento de puestos de trabajo
que se registró en el sector en el primer semestre de
2003. |
Los 2,180 empleos del sector maquila que se perdieron como consecuencia
de los atentados del 11 de septiembre de 2001 no sólo se
han recuperado, sino que han sido más que duplicados por
el incremento de puestos de trabajo que se registró en el
sector en el primer semestre de 2003.
Los archivos del Ministerio de Economía registran que el
número de empleos en las zonas francas, antes de los atentados
en Nueva York, alcanzaban los 87,600 puestos de trabajo pero luego
del siniestro cayeron contínuamente hasta tocar su punto
más bajo en abril de 2002, cuando sumaban 79,150.
Después de los atentados la economía estadounidense
se contrajo y eso obligó a las grandes tiendas y a los importadores
a demandar menos pedidos de Centroamérica, incidiendo esta
en la caída de la producción.
Eso significa que en apenas siete meses a causa del atentado y del
lento crecimiento mundial se perdieron más de 8,000 trabajos.
Sin embargo, el titular de Economía, Miguel Lacayo, señaló
que a diciembre de 2002 el número de empleados se había
elevado a 84,300 y para el cierre de junio de este año llegaron
a los 89,800.
Ya superamos en más de 2,000 empleos lo que teníamos
antes de los atentados y en los seis meses del 2003 se han creado
5,600, gracias a la recuperación de trabajos perdidos y a
los nuevos empleos, dijo.
El funcionario detalló de manera optimista que esta recuperación
se explica por el crecimiento de las exportaciones de maquila que
subieron 10.2% de enero a junio de este año, a pesar de que
la economía de Estados Unidos sólo está creciendo
1%.
En ese período las exportaciones de maquila de ropa ascendieron
a $915 millones.
Otro factor que contribuye al incremento de puestos de trabajo es
el número de empresas en operación; por ejemplo, el
2002 finalizó con 246 empresas y para junio de 2003 se ampliaron
a 264 compañías, lo que representa un aumento de 7.3%.
Los departamentos de La Libertad y San Salvador concentran el mayor
número de empresas baneficiadas por empleos de maquila, mientras
que el 26% del mismo se encuentra en La Paz y Santa Ana, principalmente.
Lo interesante de esto es que los empresarios ven como un
hecho concreto y positivo que se esté negociando un Tratado
de Libre Comercio con Estados Unidos, y eso se refleja en decisiones
empresariales de inversión, apuntó Lacayo.
El presidente de Invest Consult, firma especializada en consultoría
de comercio exterior, Alfredo Milián, reveló que en
efecto hay un crecimiento en las exportaciones de ropa confeccionada
del 5.13%, de acuerdo con los datos del Departamento de Comercio
de Estados Unidos a mayo de 2003.
Ese es un buen crecimiento si tomamos en cuenta que en abril
se creció 4% pero ese crecimiento en términos mundiales
y regionales es demasiado pobre y no es comparable al crecimiento
de naciones asiáticas, africanas y aún de la misma
Centroamérica, que en general creció 8.68% en promedio,
dijo el asesor.
Hasta mayo pasado Honduras creció 11.14% en las exportaciones
de ropa, Guatemala 12.9%, Nicaragua 22.7% y China logró elevar
sus exportaciones de ropa hasta en 80%.
Mi opinión es que tenemos un crecimiento muy pequeño
ante el de otras regiones, por lo cual El Salvador debe mejorar
su base competitiva en el sector; de lo contrario, se corre el riesgo
de un desplazamiento comercial debido al crecimiento de los países
asiáticos.
A juicio de Milián, lo que los ensambladores de ropa necesitan
es integrarse verticalmente hacia el paquete completo para evitar
ser desplazados por plazas más competitivas.
El consultor sostiene que los resultados del sector deben analizarse
con mucha cautela, máxime ahora cuando se está a las
puertas del Tratado de Libre Comercio con la Unión Americana,
en el que es necesario que nuestro país y la región
puedan usar no solo terla regional y de Estados Unidos sino también
de productores asiáticos.
Si no logramos una buena dosis de acceso a las telas asiáticas
Centroamérica estará en desventaja porque éstas
son más baratas y de mejor calidad. La industria textil de
Estados Unidos está buscando protegerse y por eso busca con
el TLC un mercado cautivo porque están en quiebra,
apuntó.
Para el asesor empresarial, la causa de que los textileros norteamericanos
anden desesperados es que ya no tienen en su propio país
a quién venderle la tela que fabrican debido a que los confeccionistas
se han ido al Asia, México o Centroamérica a instalar
sus plantas de ensamblaje.
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