| |

Breve
análisis
Mantenimiento
de la paz y consolidación de la paz
Cada
país debe situar su intervención dentro de las normas
del derecho internacional, y los gober-nantes de los países
aliados, han de tranquilizar a la opinión pública,
preocupada por ver sus soldados envueltos en un conflicto de largo
plazo.
La participación de militares salvadoreños en la
brigada hispano centroamericana Plus Ultra, en Iraq, es una decisión
tomada por el Presidente Francisco Flores en su calidad de Comandante
General de las Fuerzas Armadas. Pese a un acalorado debate parlamentario,
se logró los votos necesarios para ratificar la decisión
del Ejecutivo.
El envío de tropas a territorio iraquí, una vez derrocado
el gobierno de Sadam Hussein, ha levantado polémicas en diversos
parlamentos y provocado el descontento entre la opinión pública
de los países miembros de la ONU, en particular de aquellos
que no estuvieron a favor de la guerra unilateral preventiva lanzada
por EE.UU. en contra de Iraq.
Cabe mencionar que la India, por ejemplo, se ha negado a participar
en un contingente internacional, mientras Naciones Unidas no emita
una resolución que respalde el envío de tropas aliadas
a territorio iraquí, destinadas a la consolidación
de la paz y proceso de reconstrucción nacional.
Para la administración Bush, ha sido tema de vital importancia
lograr convencer a los países aliados. Era necesario, en
efecto, fortalecer e incluso, en ciertos casos, sustituir las tropas
estadounidenses un tanto desgastadas en Iraq. Los costos se incrementan
para EE.UU., pese a que los países europeos han efectuado
una aportación económica significativa al mantenimiento
de las tropas aliadas. Le corresponde a cada país pagar a
sus propios soldados, ya que EE.UU., por ley, no puede remunerar
a soldados extranjeros.
Si bien en su momento el Congreso autorizó la guerra contra
Iraq, en la actualidad, los republicanos, encabezados por el presidente
de la Comisión de RR.EE. del Senado, Richard Lugar, cuestionan
la manera en que la Casa Blanca mantiene la presencia de tropas
estadounidenses en la fase de consolidación de paz. Insisten
en que la administración Bush debe precisar con claridad
lo que significa quedarse en Iraq tanto como sea necesario,
aunque ningún día más.
Por ahora se prevé que unos 100.000 soldados estadounidenses
permanezcan aún por tiempo indefinido. Según las propias
estimaciones del Administrador Civil de Iraq, Paul Bremer, posiblemente
no se logre organizar elecciones antes de un año, por cuanto
EE.UU. y el Reino Unido deberán continuar con tropas hasta
esa fecha.
En esta nueva fase de mantenimiento de la paz, el territorio iraquí
se ha dividido en tres zonas. El Reino Unido tiene a su cargo la
zona sur; EE.UU., por su parte, controla la agitada región
central, y a los demás contingentes se les ha asignado el
resto del territorio.
Lo que quizá merezca un breve análisis en esta ocasión,
es precisar ciertos conceptos enunciados en el Programa de Paz presentado
por el ex secretario general de las Naciones Unidas Boutros Boutros
Ghali.
En 1992, a solicitud de del Consejo de Seguridad, el entonces Secretario
General presentó ante los países miembros recomendaciones
destinadas a fortalecer la capacidad de las Naciones Unidas en materia
de diplomacia preventiva, mantenimiento de la paz y consolidación
de la paz. El propósito de tal iniciativa consistía
en mejorar la eficiencia de la organización para preservar
la paz internacional mediante una acción concertada de los
Estados.
La diplomacia preventiva se refiere a las acciones destinadas a
prevenir los conflictos entre las partes; a prevenir que los diferendos
existentes se conviertan en conflictos, limitando el alcance de
los mismos en caso de que lleguen a estallar. La diplomacia preventiva
apunta a resolver los conflictos antes de que estalle la violencia.
El acuerdo de paz corresponde a la acción mediante la cual
las partes hostiles llegan a ponerse de acuerdo, para recurrir a
medios pacíficos, tales como los contemplados en el Capítulo
VI de la Carta de Naciones Unidas.
El mantenimiento de la paz equivale al despliegue de una presencia
de las Naciones Unidas en el campo, con el consentimiento de las
partes concernidas, las cuales, por lo general, deciden involucrar
al personal militar o de policía de las Naciones Unidas,
así como a civiles. Se trata de una técnica que amplía
las posibilidades de prevención de conflictos así
como de acuerdo de la paz.
En cuanto a la noción de mantenimiento de la paz aplicable
en fase de post conflicto, tiene como propósito identificar
y apoyar las estructuras tendientes a fortalecer la paz, a fin de
evitar que vuelva a generarse un conflicto. Se trata, en este caso,
de detener los conflictos y de preservar la paz una vez que ésta
ha sido acordada, evitando la recurrencia de la violencia.
La presencia actual de fuerzas militares aliadas en Iraq se enmarca
dentro de la consolidación de la paz, no obstante su validez
jurídica es cuestionada por ciertos países miembros
de Naciones Unidas, en la medida en que la iniciativa se origina
en una acción unilateral por parte de EE.UU.
Cada país debe situar su intervención dentro de las
normas del derecho internacional, y los gobernantes de los países
aliados, a su vez, han de tranquilizar a la opinión pública,
preocupada por ver sus soldados envueltos en un conflicto de largo
plazo.
*Columnista de El Diario de Hoy.
|
|