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Orientaciones
familiares
Soluciones al maltrato
El
hombre que maltrata a una mujer sabe que está haciendo algo
indebido. Por eso se esfuerza por ocultarlo y evita que la mujer
divulgue lo que sucede a fin de proteger su imagen y evadir consecuencias
legales.
Por la misma razón, una mujer que es maltratada puede solucionar
su problema de abuso no participando con un silencio cómplice.
Por el contrario, debe comunicar lo que está sucediendo.
Algunas mujeres se resisten a contar que son maltratadas en sus
hogares porque hacerlo equivale a dar a conocer que su matrimonio
ha fracasado.
Un problema de maltrato ante el cual no se hace nada tenderá
a incrementarse y puede alcanzar niveles fatales. Por ese motivo,
una mujer maltratada debe buscar cortar el problema en su origen
antes que alcance dimensiones peligrosas y que, al fin y al cabo,
terminarán por salir a la luz. Es mejor que la mujer sepa
manejar lo que está sucediendo con las personas con quien
ella desea compartir su problema y no que las cosas salgan a la
luz por la vía del escándalo.
Por las mismas razones, el hombre abusador también trata
de mantener a la mujer aislada. Le evita tener amistades, limita
o suspende del todo la visita a los familiares, controla las llamadas
telefónicas o prohíbe totalmente a su mujer responder
al teléfono, siempre está presente cuando ella habla
con otras personas. Algunas veces, el aislamiento puede tomar características
físicas, como el confinamiento de la persona a la casa y,
a veces, la erección de muros que rodean la vivienda.
La mujer, en busca de solucionar su problema, debe romper tal aislamiento
y acudir a sus familiares y amigos. No debe permitir que le cierren
sus vías de comunicación ni que la encierren por tiempo
indefinido. Debe contar abiertamente lo que ocurre y no apenarse
por una situación en donde el único que debe avergonzarse
es el abusador.
Si todos los intentos por lograr la reforma del hombre que maltrata
fracasan, la mujer debe acudir a la protección legal como
recurso definitivo para escapar de las amenazas, obtener protección
personal y un castigo contra el abusador.
En esta lucha por vencer el problema del maltrato la mujer llegará
a necesitar mucha fortaleza espiritual. Apoyarse en Dios y en la
comunidad de cristianos será un elemento de apoyo importante
que la alentará para librarse a sí misma y a sus hijos
de una situación anormal y peligrosa.
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