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Cuando la realidad es un juego

Los niños autistas presentan un trastorno en su desarrollo debido a un desorden neurológico que afecta el funcionamiento de algunas áreas del cerebro.

Ricardo Guevara
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com

Fotos EDH/Cortesía Odir Sánchez

El autismo no tiene relación con el retraso mental. Los infantes que lo padecen presentan una variedad de conductas que los diferencian de los niños considerados normales.

El autismo no es una enfermedad, sino más bien un desorden del desarrollo de las funciones del cerebro.

Las personas con autismo clásico muestran tres tipos de síntomas: interacción social limitada, problemas con la comunicación verbal y no verbal, con la imaginación, y actividades e intereses limitados o poco usuales.

Según el doctor Francisco José Posada, director del Centro de Invalideces Múltiples (CIM), dependencia del Instituto Salvadoreño de Rehabilitación de Inválidos (ISRI), los síntomas de autismo usualmente aparecen durante los primeros tres años de la niñez y continúan a través de toda la vida. Aunque no hay cura, el cuidado apropiado puede promover un desarrollo bastante normal

Se estima que el autismo afecta de dos a diez personas por cada 10,000 habitantes, dependiendo del criterio de diagnóstico usado. El autismo ataca a los varones cuatro veces más a menudo que a las hembras, y se presenta en personas de todas las razas y niveles sociales.

El autismo varía en severidad. Los casos más severos son caracterizados por un comportamiento repetitivo, no usual, autodañino y agresivo.

Estas características pueden persistir por mucho tiempo y resultan muy difícil de cambiar, siendo un reto enorme para la familia que debe convivir a diario con estas personas. Al contrario, las formas más leves de autismo se asemejan a un desorden de personalidad percibido como asociado a una dificultad en el aprendizaje.

Atención oportuna y especializada

A través del programa de atención para niños y niñas autistas del Centro de Invalideces Múltiples se le brinda a los niños atención sicológica y siquiátrica para que puedan desenvolverse de forma adecuada.

En cada una de las reuniones es necesario que esté presente uno de los padres o una persona cercana a los niños para que puedan integrarse bien. En la actualidad en la institución hay inscritos unos 40 niños entre los cinco a los doce años.

Cada mes, el CIM realiza una serie de actividades recreativas y educacionales para los pequeños pacientes. La más reciente fue una visita que realizaron a una empresa de comida rápida, en la que los chicoss se involucraron de lleno en las actividades que realizan en ese lugar.

Según la terapista educacional Norma Evelyn Morán, aunque las actividades diarias parezcan fáciles para una persona normal, para los niños que padecen de autismo se vuelven un poco complicadas, ya que no están acostumbrados a cambios en sus rutinas diarias ni a nuevas experiencias.

“Este tipo de actividades es muy favorable, ya que los niños aprenden a comer pizza, a tolerar el queso, a tener paciencia para que les sirvan, etc. Son cosas aparentemente simples, pero para los que tienen autismo no lo son”, dice la terapista.

Durante la actividad, Manuel Antonio Martínez, de seis años, fue uno de los más emocionados, ya que por primera vez se dio cuenta de que la pizza llevaba carne y que se tenía que cocinar para poder comerla.
Las terapias y este tipo de actividades son diseñados para remediar síntomas específicos y mejorar la conducta de cada niño, siempre tratando de integrar a los padres de familia en cada una de sus terapias.

Algunos síntomas
-Los niños con autismo no miran a los ojos cuando se les habla (no hacen contacto ojo a ojo).
- Prefieren estar solos o alejados.
- No miden el peligro.
- No responden cuando se les habla (actúan como sordos).
- La mayoría ha sufrido de ecolalia (repetir lo que se le dice o pregunta).
- Conductas motoras repetitivas.
- Ataques de risas y llantos sin motivo.
- Algunos tienden a a oler o lamer los objetos o alimentos antes de comérselos.
- No les gusta hacer cambios en sus rutinas diarias.
- Algunos hablan en tercera persona (por ejemplo, si necesitan toma agua dicen “Tu quieres tomar agua”).


 

 

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