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Schafik
entre la familia, la comida y los medios
Desayunó
y almorzó con una hora de diferencia. No dejó de sonreír.
Ayer fue un día muy diferente para el líder ortodoxo
efemelenista Schafik Handal.
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| La mano que sí le da confianza. Tania
tomó de la mano a su esposo mientras observaban la entrevista
que jorge hernández, de tcs, le hacía a los farabundistas
salvador sánchez cerén, guillermo ramirios y hugo
martínez. Foto: EDH/Omar Carbonero |
Schafik Handal reprimió su carácter explosivo y muchas
veces malhumorado, en su último día como precandidato
del FMLN.
Tanto así que esta vez no levantó el dedo para acusar
a los medios de comunicación de realizar labores de inteligencia
en su contra.
Por primera vez a Handal no le molestó que dos equipos periodísticos
siguieran cada paso que dio, y que hasta el más mínimo
movimiento quedara congelado en una fotografía.
¿No se aburren ustedes? fue el único
cuestionamiento que le hizo a los fotoperiodistas, en una forma
muy tranquila.
¡Me dan ganas de sacar a mí la cámara
y tomarles fotos! reveló, entre risas, mientras ingresaba
al restaurante Pueblo Viejo, junto a su esposa, Tania, de origen
ruso.
Allí lo esperaba su nieta Linda, la causante de que el veterano
líder de izquierda sea bisabuelo por partida doble.
A la mesa se sumó su hermana y su sobrina, su nuera con los
otros dos nietos, y sus hijas Anabella que reside en México
y Erlinda, junto a su esposo.
¡Él es mi nieto Schafik! dijo, orgulloso,
Handal a los periodistas.
¿Handal? pregunté.
¡Collazo! aclaró la madre del joven.
¡Perdimos!
Eran las 12:22 p.m. El segundo tiempo de la final del torneo Copa
de Oro, entre México y Brasil, estaba por concluir.
Handal se ubicó en un lugar estratégico, justo al
frente del televisor de pantalla gigante que se encontraba al interior
del restaurante.
¿Por quién va? le pregunté.
¿Yo? ¡Por Brasil! me respondió.
¡En eso sí estamos de acuerdo! le dije.
¡Al fin! exclamó entre carcajadas.
Su ceño cambió. Una mala jugada calentó
los ánimos en el estadio Azteca, donde se jugó la
final.
¡Hasta en los mejores partidos se pelean! comentó
muy sonriente. ¿Por qué lo habrá dicho?
El partido de fútbol siguió. El almuerzo también.
Handal denotaba felicidad.
A Anabella se le antojó un sorbete. Handal le prometió
que lo tomarían después; antes quería pasar
un rato a solas con toda la familia y sin los periodistas, en su
casa.
¡Perdimos! le dije previo a la salida del restaurante
y antes de que abordara su vehículo.
¡Sí hombre..., pero veámoslo de otra forma:
¡no perdimos, sino que no ganamos! aclaró en
alusión al resultado del partido.
Como hombre
A las 8:00 de la mañana, Schafik Handal ingresó al
estudio donde se transmitía el programa Minuto a Minuto.
- La maquillista se le acercó. Handal hizo una seña
de desaprobación con la mano.
- A las 8:28 de la mañana no tuvo más remedio que
aceptar que le pasaran una esponja con polvos translúcidos,
para opacar el brillo del rostro.
- Al salir de la entrevista comenzó a limpiarse. Quiero
que me conozcan como un hombre brillante, dijo.
- ¡Y como hombre... como todo un hombre! complementó
su esposa.
La sombra del izquierdista
Si los periodistas no le quisimos dejar
ni un momento solo, mucho menos lo quiso hacer su esposa,
Tania, quien estuvo siempre a su lado.
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Un poquito 8:29 a.m.
Todo a última hora
No se dejó maquillar cuando había más
tiempo, así que la maquillista de TCS tuvo que correr
para matizar el rostro del efemelenista. La entrevista comenzaba
a las 8:30 a.m.
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¡Que viva! 11:50 a.M.
¡El pueblo unido...!
Después de una larga espera, los pocos seguidores
de Schafik que se quedaron en el centro de votación,
ubicado en la sede departamental de San Salvador, se dieron
gusto ovacionando al ortodoxo.
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Chalatenango 12:00 P.M.
Barriga llena, corazón
contento
La familia Handal almorzó junta. El encuentro ocurrió
tan sólo una hora después de que Handal, su
esposa y sus dos hijas, acompañadas de médicos
sindicalistas, desayunaran en el Holiday Inn.
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