| |

Tomando la palabra
El comunismo reinventado
El
comunismo es un sistema totalitario, antidemocrático, que
no respeta los derechos más importantes de los seres humanos:
la vida, la libertad, la libre expresión.
Marvin Galeas, en su artículo del jueves 3 de julio, La
píldora dorada, hace un análisis muy bueno sobre
el neo-marxismo, hacia el que nos acercamos a pasos agigantados
si no abrimos pronto los ojos y hacemos algo para detenerlo: Por
largos años, la izquierda quedó huérfana de
ideología.
Desorientada. Pero hay que reconocerlo, tuvo la capacidad de REINVENTARSE.
Florecieron, entonces, los movimientos feministas, los ecologistas,
los defensores de los indígenas y toda la parafernalia de
lo que hoy se conoce como la SOCIEDAD CIVIL. ¿Es
que alguien puede creer que a Dagoberto Gutiérrez le interesa
más la capa de ozono que la revolución proletaria?
¿O que las radicales feministas estén más interesadas
en salvar a pobres mujeres de los puñetazos de un marido
que en derrocar a la burguesía? El mundo cambió y
la estrategia de lucha de la izquierda también. Lo que no
ha cambiado son los objetivos de la izquierda....
El comunismo es un sistema totalitario, antidemocrático,
que no respeta los derechos más importantes de los seres
humanos: la vida, la libertad, la libre expresión, la dignidad,
tener una familia, etc. Como actualmente no se puede proponer una
revolución comunista debido al fracaso mundial que ésta
tuvo, ahora se promueve una revolución cultural cuyo fin
es el mismo.
En la reciente entrevista a Schafik, en Generacción,
fuimos testigos de cómo éste perdió de manera
total el control con dos sencillas preguntas que le hizo un joven
del público y que, además, nunca contestó.
¿Es usted comunista? ¿Dentro del comunismo puede
haber democracia?. Le gritó, le dijo que no lo podía
juzgar, prácticamente, lo tildó de ignorante, de vendido
y propagandista. Comenzó a hacer pedazos a El Diario de Hoy
y a hacer una serie de acusaciones incongruentes. El mismo que reclamó
al muchacho por estarlo juzgando criticó a quien se le vino
a la cabeza. El mismo que dice estar a favor de la libre expresión
criticó con insultos a quienes han expresado su pensamiento
opuesto al de él. Esto demuestra con claridad que los únicos
derechos que valen son los de ellos.
En una reciente noticia de este matutino, Schafik habló de
sus propuestas de reformas políticas: Promover los
derechos de las mujeres y de las niñas... y salud reproductiva.
Los servicios de salud reproductiva para mujeres y niñas
son el uso de todo tipo de anticonceptivos, nocivos para su salud
e incluyen el aborto. Para niñas tienen que ser servicios
confidenciales, pues ellas tienen derecho a decidir sin que
sus padres se entrometan en sus asuntos, según los que promueven
esto. Las propuestas pro derechos de la mujer para liberarla
de la opresión en el matrimonio y la maternidad son
una estrategia no para ayudarla, sino más bien para destruirla.
Si se destruye a la mujer, se destruye la familia; si se destruye
la familia, se destruye la sociedad.
Muchas de las ONG feministas radicales, homo-lésbicas, de
prostitutas, de izquierda, que se autodenominan sociedad civil,
pero que en realidad sólo representan a una minoría,
son financiadas por organismos internacionales, para presionar a
nuestros legisladores para que ratifiquen leyes opuestas a nuestra
identidad cultural, nuestra soberanía, la ley natural y nuestra
Constitución.
En la actualidad, países centroamericanos son presionados
por organismos internacionales que condicionan la ayuda a aceptar
leyes que supuestamente ayudarán a las mujeres y a los niños,
pero que en realidad son instrumentos para llevar a cabo un plan
mundial de dominación. Varias naciones están en peligro
de ratificar el Protocolo Facultativo del CEDAW (Convención
para la eliminación de todas las formas de discriminación
contra la mujer), nuevos códigos de la niñez y la
adolescencia, reformas a la salud y a la educación.
¿Quiénes manejan la ONU? Los países ricos interesados
en mantener su supremacía sobre los pobres. Los que tienen
las farmacéuticas más grandes que fabrican los anticonceptivos
que nos venden (aun los prohibidos en sus países por los
daños que causan a la salud de la mujer). Los que promueven
el control de la natalidad en nuestros países, a pesar de
que en algunos de ellos se les paga a las familias para que tengan
más hijos debido a los problemas económicos que ha
provocado la mentalidad antinatalista.
No es de extrañar, entonces, el artículo escrito por
Andrés Oppenheimer: Increíble, pero cierto:
La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, uno
de los máximos logros jurídicos de la civilización
moderna, se está convirtiendo rápidamente en un club
de protección mutua de los regímenes más represivos
del mundo. Parece una broma, pero el organismo defensor de los derechos
humanos de la ONU está presidido por Libia, una dictadura
que no ha permitido elecciones libres desde hace 34 años,
y que practica la tortura, desapariciones forzosas y el asesinato
de opositores políticos. Como si eso fuera poco, la comisión
de 53 miembros, con sede en Ginebra, incluye a muchos de los peores
violadores de derechos humanos en el mundo, como Argelia, Burundi,
China, Cuba....
Nuestros legisladores tienen que informarse bien, revisar cada artículo,
pedir un buen asesoramiento y no ratificar nada hasta estar totalmente
seguros de no estar legalizando propuestas antiley natural, antifamilia,
antivida, antimoral y antisoberanía. Nosotros, los ciudadanos,
debemos tener discernimiento para escoger a gobernantes que no vendan
nuestro país a intereses mezquinos y que en verdad luchen
por el rescate de los valores morales y por los derechos fundamentales
de todos los salvadoreños.
*Columnista de El Diario de Hoy.
|
|