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Población
civil atrapada en fuego cruzado en Liberia
Tanto
los rebeldes como el Gobierno han negado su responsabilidad por
los bombardeos indiscriminados contra blancos civiles.
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| Una mujer con su hijo recién
nacido en brazos, observa los cadáveres de civiles debido
a los bombardeos en esa ciudad. Foto:
AP |
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La población de Monrovia, capital de la convulsionada Liberia,
continúa atrapada en el fuego cruzado entre las tropas del
Gobierno y los rebeldes que buscan derrocarlo, mientras todos esperan
que llegue una fuerza multinacional de paz.
Los tiroteos con armas pesadas y verdaderos duelos de
morteros continuaron ayer, sábado, en distintas partes de
la ciudad y varias personas (entre 3 y 7, según diferentes
versiones) murieron y decenas resultaron heridas cuando un proyectil
de artillería hizo impacto en una iglesia protestante repleta
de desplazados.
Familias enteras habían buscado protección en el Templo
del Gran Refugio huyendo de los enfrentamientos entre las tropas
leales al presidente liberiano, Charles Taylor, y los rebeldes del
grupo Liberianos Unidos para la Reconciliación y la Democracia
(LURD), en los que más de 1,000 civiles han perdido la vida
en los pasados ocho días.
La granada de mortero atravesó el tejado de la iglesia y
estalló en medio de su nave central, según el eclesiástico
a cargo del templo, quien dijo que en el incidente resultaron heridas
unas cuarenta personas, quince de ellas de gravedad.
Al menos 25 civiles murieron y cerca de 200 resultaron heridos,
el viernes, en ataques similares con morteros contra dos escuelas
ocupadas por desplazados cerca del área de las legaciones
diplomáticas occidentales en Monrovia.
Renuncia
El acosado presidente liberiano Charles Taylor repitió ayer
que está listo para dimitir, pero una vez más no ofreció
fecha.
Taylor, quien habló en un servicio religioso en un estadio
de la capital en ocasión del aniversario de la fundación
de Liberia, en 1847, dijo que más de 1,000 personas han muerto
en los ocho días de ataque rebelde contra la ciudad.
Por ustedes, el pueblo, no puedo seguir viendo que continúen
los derramamientos de sangre, dijo Taylor, y agregó
que le entregaría el poder al vicepresidente o al presidente
de la Cámara de Representantes de Liberia.
Ellos han matado a más de mil personas. Si yo no estuviera
aquí habría cuerpos por toda la ciudad, dijo
el presidente liberiano en la capital de un país cuyo nombre
se deriva de la palabra libertad, pero que ha terminado convertido
en un anárquico nido de combatientes drogados -algunos de
ellos niños- y de odios tribales.
Fuerza de paz
El viernes, el presidente George W. Bush ordenó que las tropas
estadounidenses tomaran posiciones cerca de la costa de Liberia
para respaldar una planeada fuerza de paz de Africa Occidental,
pero los líderes regionales aún no han anunciado la
fecha del emplazamiento de esta.
Funcionarios de Estados Unidos dijeron el viernes que los barcos
de guerra tardarían entre siete y diez días en llegar
a la zona.
Bush reiteró que Taylor, acusado de crímenes de guerra
por un tribunal respaldado por la ONU, debe abandonar Liberia.
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