Turismo
 
Inicio del Sitio Jueves 24 de julio
 

 

..NOTICIAS

..SERVICIOS
CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
SUSCRIPCIONES
ESCRIBANOS
CONOZCANOS

..REVISTAS

..OTROS SITIOS
MUJER
DIARIOS:
ORIENTE
OCCIDENTE
GUIA DE OCIO
ELSALVADOR.COM
EN EL MUNDO
 
 

Comentando
Bush pierde terreno con los latinos

Sergio Muñoz Bata*
El Diario de Hoy
sergio.munoz@latimes.com

Justo cuando la imagen del Presidente George W. Bush en la comunidad latina se debilita, el Partido Demócrata se moviliza, intentando ganarse el voto hispano.

Desde los inicios de su carrera política, George W. Bush logró establecer una relación cálida, casi personal, con la comunidad latina. Su aire de ranchero sincero y hasta su español mocho le ganaron simpatías entre los hispanos. Sin embargo, después del 11 de septiembre, los latinos se han convertido en una abstracción para el Presidente, y su desapego ha roto el único vínculo que unía a los latinos del sudoeste estadounidense con el Partido Republicano.

Los latinos, a diferencia de los afroamericanos, históricamente han demostrado su enorme maleabilidad ante las urnas. Richard Nixon y Ronald Reagan se beneficiaron enormemente del voto latino, pero en 1994, el péndulo cambió. La proposición 187 y el tono anti-inmigrante de la campaña para gobernador de California de Pete Wilson borraron del mapa latino al Partido Republicano en todo el sudoeste.

Gracias a la comunidad cubana en Miami y Nueva Jersey, los republicanos ganaron una representación limitada en el Congreso, aunque abrumadora al nivel local y estatal. Hoy, de los 21 representantes latinos al Congreso, 18 son demócratas y tres, republicanos.

En 2000, George W. Bush logró recuperar una parte del voto latino, 35% contra un 62% por Al Gore. Cuatro años antes, Clinton había arrasado con un 72% del voto hispano contra un 21% para Bob Dole.

En 2002, en una encuesta realizada por Bendixen y asociados, Bush mostró su ascendente popularidad en la comunidad latina. Cuarenta y seis por ciento de los entrevistados se declaró en favor de un eventual candidato demócrata, mientras que el 44% escogió a Bush. Sin embargo, poco le duró el gusto a la Casa Blanca. La última encuesta realizada por la misma firma, en junio de 2003, muestra que el apoyo a Bush disminuyó diez puntos porcentuales, mientras que el apoyo a los demócratas subió modestamente.

Este debilitamiento de la candidatura de Bush indica, según Sergio Bendixen, “que la conexión emocional y personal con los latinos que tanto trabajó el Presidente podría estar en peligro”. Siete de cada 10 latinos entrevistados piensan que Bush “rompió su promesa de enfocarse en América Latina. El abandono del acuerdo migratorio con el Presidente mexicano Vicente Fox es su prueba.

Esta circunstancia ha llevado al Partido Demócrata a crear un grupo dedicado a cultivar a los latinos, recalcando las diferencias entre ambos partidos en los temas que más interesan y afectan a la comunidad latina.

En Estados Unidos, los votantes se dividen en tres categorías. Un tercio prefiere a los candidatos del Partido Demócrata, otro tercio vota por los republicanos y el tercio restante es, en su mayoría, de indecisos. En la elección presidencial de 1980, hubo un importante grupo de indecisos llamado demócratas por Reagan. Eran sindicalistas y trabajadores de la clase media baja, afiliados al Partido Demócrata por razones económicas, pero que cambiaron de chaqueta al sentirse más cercanos a causas conservadoras, como la oposición al aborto y al homosexualismo, y votaron por Reagan.

En el sur del país, hay otro grupo demócrata que en cada elección manifiesta su repudio a los candidatos más progresistas de su partido, como por ejemplo Michael Dukakis o Walter Mondale, pero se reconcilia cuando el candidato es alguien como Bill Clinton o Jimmy Carter.

Un tercer grupo de indecisas lo forman mujeres afiliadas al Partido Republicano, que se identifica ocasionalmente con temas sociales como el aborto o la oposición a la guerra.

Para la elección del año próximo, si se deteriora la ocupación militar de Iraq, la economía no se recupera y Bush continúa ignorando a América Latina, los latinos podrían constituirse en el grupo de indecisos que inclinen el fiel de la balanza. Los demócratas parecen haber entendido la ecuación y por ello se han movilizado a crear Demócratas Unidos. Mientras que Bush y su partido continúan sin encontrar la conexión con los votantes hispanos.
*Miembro del consejo editorial de Los Angeles Times.

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal