Turismo
 
Inicio del Sitio Jueves 17 de julio
 

 

..NOTICIAS

..SERVICIOS
CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
SUSCRIPCIONES
ESCRIBANOS
CONOZCANOS

..REVISTAS

..OTROS SITIOS
MUJER
DIARIOS:
ORIENTE
OCCIDENTE
GUIA DE OCIO
ELSALVADOR.COM
EN EL MUNDO
 
 


Con los ojos puestos en los pobres

Humberto Rivera es un ecuatoriano de nacimiento, pero salvadoreño de corazón. La mayor parte de su vida la ha dedicado a la realización de obras humanitarias en beneficio de los pobres.

José Osmín Monge
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com

Hace 55 años, la ciudad de Riobamba, Ecuador, vio nacer a Humberto Rivera Bauz, quien años más tarde se convertiría en uno de los hombres más bondadosos de esa nación.

Y es que al parecer él vino a este mundo para cumplir con una misión: entregarse y servir a los demás, sobre todo a los desprotegidos.

A lo largo de su vida, ese don lo ha manifestado en cada una de sus obras humanitarias, la mayoría realizadas en tierras salvadoreñas.

En nuestro país, sus primeras obras de servicio las llevó a cabo en la organización Fe y Alegría; posteriormente, en 1991, decide fundar la Asociación para el Desarrollo Humano (ADHU) donde funge como director.

“Para fundar esta asociación utilicé los ahorros de muchos años. También tuve el apoyo de algunos amigos. El objetivo de ADHU es promover el desarrollo humano con una visión integral en favor de los sectores más desprotegidos del país”, dice el licenciado Humberto Rivera.

Gracias a esa organización, miles de campesinos salvadoreños se han beneficiado con programas y proyectos educativos, de salud, culturales y de saneamiento ambiental.

Hoy en día, el señor Rivera dirige esta nueva obra y lo hace combinando su carácter afable con su espíritu de fortaleza.

En tierra fértil

En 1970 vino por primera vez a El Salvador para apoyar la obra de Fe y Alegría, que recién había sido fundada por el padre Joaquín López y López.

“En esa ocasión permanecí en El Salvador cuatro meses. Luego regresé a Ecuador, ahí continué trabajando para la obra”, expresa el señor Rivera.

Cinco años después (en 1975) vuelve a nuestro país a petición de Fe y Alegría. Ese mismo año une su vida a la de Fátima Bajaña, con quien procrea cuatro hijos.

“Dios quería que siguiera trabajando en una tierra fértil y sólida como El Salvador y que aportara a ella mis conocimientos y mi amor”, manifiesta don Humberto.

Desde su regreso, dedica su tiempo y su dedicación en bien de la educación popular; también decide estudiar en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).

Pero el trabajo de Humberto es detenido por la difícil situación que vivía el país a principios de la década de los 80; es por ello que viaja a Guatemala y permanece ahí cuatro años, continuando su trabajo de promoción social por los más pobres de ese país.

Justicia y equidad

Pero el destino y el deseo de seguir ayudando a los pobres lo traen una vez más a El Salvador. En 1984 vuelve a pisar suelo salvadoreño y junto a su familia continúa la noble causa. En esta oportunidad se le da el cargo de director general de Fe y Alegría de El Salvador.

“Mi trabajo estuvo enfocado en la recaudación de fondos para la organización y en fortalecer el espíritu de trabajo de las personas para orientarlas a una nueva vida con justicia y equidad”, manifiesta.
En 1990 abandona la obra de Fe y Alegría y un año más tarde funda ADHU.

El licenciado Rivera se siente satisfecho con el trabajo realizado a lo largo de 30 años, y está decidido a continuar con su obra de amor. Gracias a su esfuerzo y dedicación muchos salvadoreños se han educado, superado y convertido en entes productivos.

Premio al esfuerzo
La Asociación para el Desarrollo Humano, que dirige el señor Rivera, enfoca sus esfuerzos en la educación, la salud, el medio ambiente y en promover nuevas fuentes de trabajo. Su esfuerzo ha sido premiado en varias ocasiones.
• Esta asociación fue premiada en el 2000 por la Organización Panamericana para la Salud por ser la mejor organización no gubernamental (ONG) en Latinoamérica que promueve el desarrollo y la salud comunitaria.
• En el 2002, el FONAES le otorgó el premio a la mejor ONG de medio ambiente.
• Desde su fundación ha realizado 48 proyectos en 78 comunidades de cuatro departamentos.
• Muchos de estos proyectos se han llevado a cabo con la colaboración de otros organismos.
 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal