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Opinando
El momento de la verdad en ARENA
El
momento de la verdad está aquí para que
ARENA pruebe su capacidad de adaptación y crecimiento.
Exijamos un mejor país, más justo, más seguro
y en constante progreso... pero siempre en libertad y democracia
por las que tanto hemos luchado
La apertura de ARENA a un proceso democrático interno, como
todo cambio y proceso de maduración, ha acarreado sus respectivos
dolores de crecimiento. Los que han seguido la trayectoria
de ARENA en sus veinte y pico de años, como aquellos que
un día pertenecieron a sus filas o simpatizaron en alguna
forma con los principios doctrinarios del partido, ven ahora con
buenos ojos la labor de democratización y asepsia al interior
del partido, pero dudan sobre la autenticidad de las intenciones,
al cuestionarse sobre el tardío reconocimiento de lo que
ha sido la reducción paulatina de su capital político.
Múltiples han sido las razones de este resquebrajamiento,
todas producto del tira y encoge interno entre sus miembros,
unos por considerarse disminuidos en su estatura política,
ejemplos tales como los Maneques, los seguidores de Gloria Salguero
y tanto líder que a nivel local se vio obligado a emigrar
a otros partidos, y otros que en su momento o en forma constante
han sido ignorados en sus apreciaciones e impacto directo sobre
la conducción y aplicación de las políticas
domésticas o estrategias de gobierno en el ámbito
económico, ejemplo: sectores agropecuario y de la microempresa,
hasta llegar al presente con los últimos actores en el ámbito
social, como ha sido el sector salud, que a juicio del ciudadano
promedio, precipitaron la debacle de las pasadas elecciones, resultado
natural de un desencantamiento con los políticos de ARENA
en el poder.
ARENA debe preguntarse cómo debe reconquistar ese capital
perdido y abonar en su haber la simpatía de los votantes,
inquiriendo primeramente quiénes están de su lado,
a quiénes debe convencer a volver por sus fueros, a quiénes
debe retener en sus filas y a quiénes deberá ganar
para alcanzar el mayor número de votos en las próximas
elecciones. El siguiente paso será utilizar todo el conocimiento
científico y técnico para conducir una campaña
política efectiva y eficiente en materia de credibilidad
y que realmente gane de su lado las intenciones de voto.
El triunfo de Tony Saca como candidato de ARENA, aparece como una
verdadera señal de cambio y consecuente aceptación
de la cúpula de ARENA sobre la necesidad de presentar personas
y figuras nuevas, que lleguen a impregnar vigor y brindar una esperanza
en la forma y fondo de hacer gobierno, y no de aquellas figuras
políticas asociadas a gobiernos del pasado, que en su oportunidad
no tuvieron mayor aporte o relevancia, mucho menos carisma, pues
al fin y al cabo en política lo que cuenta es llegar, ganarse
y quedarse en el corazón de la gente.
Saca ganó la candidatura de ARENA, no sólo por sus
virtudes humanas, sino también por el momento histórico
en que atraviesa el partido, cuando se ve confrontado a reconocer
que se debe abrir y democratizar en cuanto a las cuotas de poder
interna, y reconocer que su identificación con ciertos sectores,
específicamente el bancario y el de las grandes empresas
locales, no le ha favorecido en retener dentro de sus filas a sectores
afectados directamente por las políticas económicas
y aplicación de medidas en detrimento de la capacidad productiva
de tales sectores.
Habrá que preguntarse cuál será la estrategia
de Saca para negociar con los grandes empresarios y banqueros al
interior de la cúpula de ARENA, y unificar a todo el partido
en esta lucha que deberá impedir que llegue al poder una
ideología totalmente contraria a los principios de libertades
empresariales, a la vez que se reconozca y asuma con responsabilidad
el papel negligente del presente gobierno para enfrentar los problemas
sociales y económicos de la población en medio de
un ambiente de recesión mundial.
Menuda labor tiene el partido ARENA entre sus manos, y grande es
la responsabilidad de asumir los errores y aplicar las medidas correctivas
que permitan ganar no sólo la confianza de sus seguidores,
su población votante, y no se diga del resto del país
que ha experimentado directamente el desgobierno y falta de integración
a los objetivos de nación.
Sabemos que dentro del actual gobierno de ARENA han sido contados
los funcionarios verdaderamente compenetrados con su labor de servir
a los demás, y sabemos que existen nuevas figuras dispuestas
a servir y no servirse a favor de sus negocios personales. El momento
de la verdad está aquí para que ARENA pruebe
su capacidad de adaptación, crecimiento y, por qué
no decirlo, de metamorfosis ante la necesidad de cambios a su interior
y a las realidades que le pisan los talones.
*Licda. en Ciencias Políticas y Master
en Relaciones Públicas y Comunicaciones.
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