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John
Shchohl : Todos somos clientes
La
filosofía del servicio al cliente no ha muerto. Está
más vigente que nunca. Las empresas que quieran sobrevivir
en este mundo global deben ofrecer mejor servicio antes que gastar
grandes sumas en publicitarse.
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John Shchohl, gurú
del servicio al cliente, dice que con buen servicio se le
puede vender a todo mundo: China, EE.UU. o Latinoamérica.
Foto EDH
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Muchas de las empresas lideres en el mundo están enfocadas
en el servicio al cliente. La competencia entre empresas es una
de las principales características de las economías
abiertas.
Al final es el cliente, como en una inmensa y espontánea
democracia quien decide de manera libre, que canal de televisión
verá, que jabón comprará o que periódico
preferirá.
La vieja frase es el cliente es el rey, ha sido remplazada por John
Tschohl por una más precisa todos somos clientes.
John Shchohl, graduado en la Universidad de St Thomas y desde hace
28 años dirige una compañía The Service Quality
Institute, dedicada a promover la estrategia de Servicio al Cliente.
La empresa tiene representación en 35 países, mientras
que los libros del Dr. tshohl, han sido publicados en 10 idiomas.
Actualmente se encuentra en el país desarrollando un seminario
dirigido a hombres de negocios.
El Diario de Hoy: ¿Cual es la clave de su filosofía?
John Tschohl (J.T.): Creo que la empresa que se preocupa por
el servicio al cliente, puede hacer mucho dinero.
Una compañía que cuida a sus clientes va a llegar
a tener mucho dinero y aquí en El Salvador, todos los negocios
quieren hacer mucho dinero. La pregunta es cómo hacerlo?
Muy pocos negocios se preocupan por cuidar a sus clientes.
Para nosotros lo primero es cambiar el paradigma para que las empresas
entiendan que ellos están inmersos en el servicio al cliente.
En segundo lugar nuestro propósito es hacer crecer los negocios
con las estrategias de servicio, de las cuales estoy hablando en
mi seminario.
¿Es muy caro asistir a su seminario?
J.T.: Resulta mucho más barato que anunciarse, Es mucho
más funcional. La razón por la cual la mayoría
de compañías no se enfocan en el servicio al cliente,
es que tienen cantidades de dinero ilimitadas para anunciarse.
¿Cuáles son los elementos principales de la estrategia
de Servicio al Cliente?
J.T.: En los seminarios nos enfocamos en la manera de retención
de los clientes. El propósito es que las personas le
den importancia a las estrategias de servicio. Hay dos mentiras
acerca del servicio al cliente: Primero que tienes que agregar más
personal a la empresa.
En América, un poco más del 25% de las empresas
tienen un 50% más del personal que necesitan. En la mayoría
de las compañías latinoamericanas los empleados son
muy improductivos, no se preocupan de su desempeño y se necesita
eliminar a las personas que no se desempeñan bien y pagarle
más a las que sí hacen muy bien su trabajo.
En segundo lugar, los líderes en servicio no pagan más
a sus empleados. Los líderes en servicio pagan a sus empleados
un poco menos de los que les paga la competencia pero los empleados
aman a su compañía más porque son amados y
queridos también. Muchas empresas creen que a los empleados
lo único que les interesa es el dinero.
Últimamente hay bastante enfoques sobre el servicio al
cliente ¿Cuál es la diferencia entre el suyo y el
resto?
J.T.: Creo que hay que entrenar y educar al personal. Muchas
compañías creen que las cosas son mágicas,
que solamente hay que decirle a la gente: Enfóquese en el
servicio al cliente, ame a sus clientes y ya. Por ejemplo, necesito
enseñarte a ser un buen escritor y no solo decirte: Sé
un buen escritor. Se necesita enseñarles a las personas
a jugar fútbol y no solamente decirle, tome la pelota y juegue.
Esta es mi lección: Que las empresas nunca se han dado cuenta
de la importancia que tiene educar a su personal en el servicio.
Las empresas creen que dar un entrenamiento de 4 horas, a una persona
que tiene 25 años, la persona debe trabajar a la perfección
por el resto de su vida.
¿Parece que más que un seminario usted habla de un
programa?
J.T.: Estoy hablando de programas de entrenamiento para el
personal, cada seis meses por lo menos. No hay programas mágicos.
Yo estoy tratando de decirles a los empresarios que eso no es así.
Se tiene que educar a las personas temporalmente, en cosas nuevas.
¿Cree usted que su filosofía puede ser aplicada
a empresas estatales?
J.T.: El país que utiliza mucho el servicio es Singapur.
Este país tiene 3.5 millones de personas y ustedes tienen
alrededor de 6 millones. El Salvador es dos veces más grande
que Singapur.
Ustedes necesitan sus recursos. En Singapur las empresas de
gobierno manejan la estrategia de servicio al cliente como si fueran
privadas. El gobierno está convencido que el recurso más
importante que tiene es su población y que debe ser responsable
de su educación, de tratarlos bien. Los gobiernos deberían
ser líderes en el servicio hacia su población.
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