| |

Piden
anular el fallo Las Colinas
La Corte aún estudia dos amparos más por el derrumbe
al sur de Santa Tecla. Dos más ya fueron contestados.
|
|
|
Decenas de familias han
regresado a la zona, pese a los riesgos tras los sismos de
2001. Foto EDH
|
La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema tendrá
ahora que dirimir una petición para revocar uno de los fallos
que ha emitido: el del deslave en Las Colinas.
Los damnificados por el desastre, ocurrido en el sur de Santa Tecla
por el terremoto de enero de 2001, alegaron que el máximo
tribunal no tomó en cuenta la prueba de los afectados, sino
sólo la aportada por el Estado.
Además, denunciaron que la evidencia de los demandantes se
descartó sin argumento.
Unas 500 personas murieron y decenas de casas fueron sepultadas
por el alud de tierra y lodo.
Lizette Campos, abogada de la Fundación de Estudios para
la Aplicación del Derecho (FESPAD), aseguró que la
Sala emitió un fallo parcial y no consideró
la prueba aportada por los afectados.
El pasado 26 de junio, la Sala de lo Constitucional desestimó
una segunda petición de amparo de los damnificados, que denunciaban
violaciones a los derechos de seguridad jurídica y la propiedad.
En lo que se refiere al derecho a la vida, la Sala rechazó
considerarlo ya que para los magistrados sólo el ciudadano
que ostenta el derecho, en este caso las víctimas fatales,
pueden reclamarlo.
Por esta negativa, FESPAD denunció al Estado ante la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, dependencia de la Organización
de Estados Americanos (OEA).
Para la abogada, la Sala sólo se remitió a tomar en
cuenta, hasta para el fallo, los informes del Ministerio de Obras
Públicas (MOP), los cuales decían que los mapas presentados
no reflejaban que la zona exacta del derrumbe fuera de riesgo.
Los afectados querían aportar sus propios expertos, pero
estos cobraban hasta 10 mil dólares, por lo que el MOP corrió
con el pago de los mismos.
Los descontentos presentaron un escrito en el que se oponían
al informe de los peritos por extralimitarse, pero la
Corte lo habría ignorado. Las pruebas de los demandantes
consisten en reportes de riesgos que aportaron Geólogos del
Mundo y mapas estatales que destinaban la zona únicamente
para bodegas antes de ser urbanizada en 1980.
|
|