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Detienen
a cuatro policías por nexos con robacarros
La PNC halló en la casa del supuesto jefe de la red, la
declaración de un testigo clave contra la banda Tacoma.
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José Cardoza (izquierda)
y Tomás Monterrosa, dos de los cuatro policías
acusados de ser parte de la banda.
Foto EDH
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Diez personas, entre ellas cuatro policías, fueron detenidas
por participar directamente o indirectamente en una red de robacarros
y estafadores.
Los arrestos se produjeron ayer en la madrugada durante un operativo
de la División de Protección al Transporte (DPT) de
la Policía Nacional Civil (PNC) en varios puntos de la capital.
Los policías aprehendidos son Narciso Alberto Rivera, José
Elenilson Sánchez Cardoza, Tomás Alfonso Monterrosa
Argumedo y Alex Humberto Morán Lara.
Los agentes estaban destacados en la DPT, donde trabajaban haciendo
experticias a los vehículos para constar su legalidad.
Según la Policía, a los agentes les pagaban entre
mil y dos mil colones para que hicieran constar que los vehículos
no tenían alteraciones o indicios de que fueran robados.
De acuerdo con las investigaciones, la organización compraba
autos robados y los legalizaba utilizando documentación falsa,
sellos de oficinas gubernamentales y valiéndose de los contactos
con los policías.
Los otros detenidos son José Jaime Hernández, Ítalo
Patricio Surio González, Richard Lisandro Menjívar
Cabrera, Sandra Zuleyma Gálvez Sermeño, Sandra Patricia
Alarcón Flores y Ana Milagro Cerna de Portillo.
Las autoridades señalan a Hernández, de 49 años,
como el jefe de la denominada Banda del Especialista.
Este último fue detenido en su vivienda en la residencial
Altos de San Pedro, de la colonia Miralvalle.
En la casa, la Policía encontró abundante documentación
relacionada con la venta de autos.
Un agente que participó en el allanamiento aseguró
que en la casa también hallaron copia de la declaración
íntegra de un testigo clave en el proceso judicial a la banda
Tacoma-Cabrera, una organización vinculada al robo y secuestro.
Además del robo y el hurto, la banda tenía otra forma
de hacerse de autos. La policía indica que Sandra Patricia
Alarcón alquilaba vehículos a empresas rentadoras.
Luego los reportaban como robados y los alteraban para legalizarlos.
La banda vendía después los autos. Cuando la policía
los revisaba en algún retén, detectaban que tenían
reporte de robo. Los compradores perdían, entonces, su dinero.
La red sacaba gran parte de los vehículos hacia otros países
de la región centroamericana.
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