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Código
uno en la entrada...
Apenas dos horas de abierto el portón, una inmensa fila
para pasar consulta en Neurología rodeaba las instalaciones
del centro de Especialidades.
Irma de Jesús Escobar Rivera, como otros pacientes, llegó
temprano al nosocomio para pasar consulta lo más pronto posible.
Pero, en un instante, todo su cuerpo comenzó a temblar sin
control. Las personas a su alrededor se apartaron de su camino.
Los porteros le daban los primeros auxilios y avisaban al sistema
de comunicación interno.
Código uno en la entrada principal, código uno
en la entrada principal..., era el mensaje que una y otra
vez reproducía el altavoz del hospital. Casi al mismo tiempo,
varios médicos, distribuidos en diferentes partes del nosocomio,
llegaron a la entrada mientras uno de los porteros acomodaba a la
señora en una silla de ruedas.
Los estetoscopios empezaron a invadir el cuerpo de Escobar, a quien
la convulsión le dejó una rigidez exagerada en todo
su cuerpo.
Más parada que sentada, Escobar fue trasladada al área
de consulta externa. Un séquito de batas blancas y de curiosos
le seguían el paso a la silla de ruedas.
Luego de ser atendida en uno de los consultorios de neurología,
la paciente, quien padece desde hace cuatro años del síndrome
convulsivo, fue trasladada hacia la emergencia del hospital Médico
Quirúrgico.
Luego de que los médicos lograron estabilizar su organismo,
Escobar fue ingresada en el nosocomio para mantenerla en observación.
Según fuentes del hospital, la paciente tuvo una recaída
de su enfermedad debido a que no había tomado el medicamento
a la hora que le correspondía.
Escobar estuvo hospitalizada en fecha reciente en el Médico
Quirúrgico, por lo que permanece en tratamiento continuo
en Especialidades.
Al cierre de esta nota, Escobar todavía se encontraba ingresada
en observación, lo cual tiene una duración de entre
24 a 48 horas, según la recuperación del paciente.
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