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Tema para meditar
Usted puede controlar los celos

Edgar López Bertrand*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Cuando te asalten dudas, primero cálmate y luego habla sobre ellas. Identifica si existen razones justificadas para sentir celos, y si son ciertas, comunícaselas a tu pareja con pruebas en un tono conciliador.

Navegando en Internet me encontré con un artículo que habla sobre los celos , y decidí ver cómo la Biblia presenta la enfermedad de los celos llamada celotipia; ambos —el artículo como la Palabra de Dios— están de acuerdo con lo destructivos que son los celos y no sólo eso, sino que también son tormentosos e insoportables para quienes los padecen.

Existen muchas más recomendaciones que se pudieran proporcionar para tratar de paliar este desconfortable mal que padece gran parte de nuestra sociedad.

Debemos saber diferenciar entre celos reales y celos de sospecha. Los reales son aquellos que usted sabe es verdad lo que usted sospecha, pero no tiene más alternativa que soportarlos para no dañar la relación con su pareja.

Los celos sospechosos tienen una parte agradable para el que los sufre, pues la duda crea un consuelo imaginario que evita que caiga sobre nuestros sentimientos todo el peso de una traición, pues “puede que sólo me lo estoy imaginando”.

El problema no reside en el hecho de sentir celos, sino en la intensidad de los mismos, en su frecuencia, en si tienen una base justificada y en la manera en que estos influyen en nuestra conducta.

Los celos patológicos. Cuando hablamos de estos, son ya palabras mayores, que tienen que alarmarnos, pues de no recibir asistencia profesional, cada día el riesgo de una crisis es inminente. Estas crisis casi siempre terminan en una crisis nerviosa, al generar una tremenda desconfianza en todo y todos los que nos rodean, haciendo cómplices a todos aquellos que nos parece que cooperan con lo que sospechamos.

Deben ser tratados con la ayuda de un profesional en una consulta psicológica, pero si la persona celosa no ha llegado a tal estado enfermizo, puede acudir a sencillas tácticas que le permitirán equilibrar su estado de ánimo y retomar la armonía en pareja, que se basa en la ternura, la comprensión, la tolerancia y el respeto mutuo.

He aquí siete pasos —no científicos— que nos pueden ayudar: 1) Piensa que tu pareja te quiere tal y como eres. Para aceptar ese amor que te tiene, debes amarte primero tú también, así la comparación con los demás disminuye y tendrás menos propensión a sentir celos.

Acéptate más, trabaja la autoestima. Según los especialistas, el perfil psicológico de la persona que siente celos se relaciona muy frecuentemente con la baja autoestima y la inseguridad.

2) Es importante que fomentes tu propia vida personal, con tus aficiones y proyectos. Cuando una persona se vuelve más autónoma y creativa, la probabilidad de que los celos se produzcan es menor. Y aumenta la comprensión hacia las actividades que realiza el otro.

Tu pareja es una persona, no tu propiedad, y el excesivo control necesita dejar espacio a la mutua confianza.

3) Cuando te asalten dudas, primero cálmate y luego habla sobre ellas. Identifica si existen razones justificadas para sentir celos, y si son ciertas, comunícaselas a tu pareja con pruebas en un tono conciliador. Se trata de saber qué ocurre en realidad y de cotejarlo con tu percepción, que puede ser errónea. Comunica tus sentimientos especificándole con claridad las conductas que te hacen sentir así.

4) Aprovechen para fortalecer el diálogo continuo, la confianza y el contacto amoroso: serán herramientas muy útiles para superar el desencuentro y los celos.

5) Acepta que sientes celos y recapacita sobre sus causas. ¿Son celos por comparación y miedo a ser reemplazado? Ármate de valor, confianza y comprensión para aceptar la realidad, pero haz un esfuerzo especial en ahuyentar los pensamientos irracionales. Instálate en el presente y, si sufres un cuadro agudo de celos o te sientes incapaz de gestionarlo sin ayuda, acude a la consulta psicológica.

6) Pon atención a la frecuencia con que aparecen problemas de celos en tu relación sentimental. Si en una pareja los celos son permanentes, estos tienden a desgastar y perturbar la relación afectiva, porque surge el reproche, el reclamo, la exigencia y la presión continua hacia el ser querido.

7) Presta atención a las siguientes señales de alarma: ¿Necesitas controlar todos los movimientos de tu pareja? ¿Cada vez soportas menos a sus amistades? ¿Le reprochas continuamente sobre su forma de vestir o comportarse? ¿Crees saber más sobre las intenciones, pensamientos, etc., de tu pareja que ella misma? ¿La necesidad de tenerle sólo para ti se ha acentuado en los últimos tiempos?

Si respondiste en forma afirmativa a la mayoría de las preguntas, de seguro sos víctima de un ataque de celos. Tienes que calmarte, tener confianza en Dios, recrearte en la lectura de su Palabra, establecer una mejor comunión con el Espíritu Santo —quien es el dador de toda paz espiritual—.

Por lo que hay unas palabras del Señor Jesús que claramente demuestran que por nuestros propios medios no podríamos vencer semejante compulsión interior, pero... para Dios no hay nada imposible.

Es sumamente recomendable que tengas a Cristo en tu corazón, recíbelo hoy como tu salvador personal.

*Pastor.

 

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