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La primera imagen para turistas es el desorden
Santa Ana. Catedral y el parque Libertad
forman el punto de reunión para los turistas. Estos sufren
cada año por calles obstruidas y las inmundicias.
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| Ventas de alimentos y otras ocupan el parque
Libertad. Durante las fiestas, el problema aumenta. Foto
Wenceslao Martínez |
Un espacio de cuatro manzanas en el centro de Santa Ana es, en
cada fiesta patronal, el punto de discordia entre comerciantes,
autoridades religiosas, alcaldía y turistas.
En la zona de Catedral y el parque Libertad inician su recorrido
por la ciudad los visitantes.
Ahí empiezan también los dolores de cabeza.
En ese lugar se instalan ventas ambulantes en grandes cantidades.
La suciedad y el desorden imperan durante los diez días de
fiesta.
Peor aún, la falta de servicios sanitarios empuja a muchos
a hacer sus necesidades fisiológicas en la calle trasera
de Catedral.
En años anteriores, las lámparas y otros adornos del
parque Libertad han sido destruidos por vándalos que aprovechan
las aglomeraciones.
Desleal
Los comerciantes que de forma permanente ofrecen sus productos en
el mercado de artesanías situado en la zona, se quejan de
la competencia desleal. Ellos mejoran sus instalaciones para atender
a los visitantes durante las celebraciones y son opacados por las
decenas de comercios informales que se instalan cerca.
Este año, voceros de la municipalidad expresan que no se
permitirá comercio en esa zona.
Pero son muchos los ciudadanos que recuerdan que ante las presiones
de los comerciantes, siempre han terminado por ceder y con ello,
favorecen el desorden. Ojalá no sea así este
año, dijo un vecino.
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