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Analizando
Cien días después...
Exijamos
un mejor país, más justo, más seguro y en constante
progreso... pero siempre en libertad y democracia por las que tanto
hemos luchado.
Hace muy poco se cumplieron 100 días de haberse realizado
las elecciones para alcaldes y diputados en el país. Después
de este tiempo y con los ánimos más calmados podemos
analizar los resultados y los hechos que han acontecido como consecuencia
de los mismos.
En realidad, lo que lograron los partidos contendientes no fue muy
diferente a lo que obtuvieron en las elecciones de 2000. Los partidos
mayoritarios, ARENA y FMLN, prácticamente se quedaron con
sus mismas posiciones (unas alcaldías más, unas alcaldías
menos) e igual número de diputados, lo único que resaltó
es que más seguidores de ambos partidos dejaron de ir a votar
y fue más evidente entre los que apoyan a ARENA, por lo cual
dio la impresión de que el FMLN tuvo más fuerza.
Esto ha sido aprovechado por la izquierda, que de inmediato comenzó
a proyectar una imagen de triunfo, asegurando que las próximas
elecciones presidenciales prácticamente ya están ganadas
con el apoyo del PCN que, increíblemente, apareció
haciendo una alianza por medio de la cual parece que está
comprometido a hacer y a respaldar todo lo que el FMLN le ordene.
Jamás en ningún país se había visto
un partido de derecha haciendo pactos con un partido comunista.
Esto se vino a dar aquí, en nuestra patria. ¡Qué
vergüenza!
Mientras ARENA trataba de digerir el desaire de los seguidores que
no votaron y pasó a una etapa de rectificación con
acciones que beneficien en el plazo más corto a la clase
media y a los sectores más populares, el FMLN daba rienda
suelta a su euforia y se destapó descubriendo
el gobierno que impulsaría y el sistema que implantaría
al llegar a la Presidencia de la República.
Como primera medida y convencido de que ganará porque todo
el pueblo lo apoya (¿?), su líder y cabeza del
Partido Comunista se proclamó precandidato aun en contra
de una gran parte de seguidores del FMLN; después apareció
el precandidato a la Vicepresidencia, el médico líder
de los huelguistas, que siempre declaró que no tenía
ningún vínculo con el FMLN. Y para dar un toque de
democracia dejaron como alternativa al Alcalde de Santa
Tecla, que es obvio que no tendrá ninguna posibilidad ante
su gran jefe.
Luego vino lo más desastroso de estos primeros 100 días,
el FMLN y el señor Handal descubrieron cómo piensan
que será su gobierno: Primero se tratará de establecer
un Estado socialista, para lo cual tendrán que cambiar nuestra
Constitución Política. Después revertirán
las principales medidas económicas establecidas, se regresará
al colón como medida monetaria y se darán facultades
al Banco Central para emitir moneda. Asimismo, se eliminará
toda medida que tenga que ver con la participación del sector
privado en asuntos públicos, además de advertir a
la empresa privada que debe trabajar en función social
(?) y, entre otras cosas más, se abrirán relaciones
diplomáticas con Cuba.
Esto último es lo más delicado, pues no se trata sólo
de abrir consulados o embajadas en ambos países. En Venezuela,
por ejemplo, el presidente Chávez ha consultado todas las
decisiones que toma con Fidel Castro, lo cual deja al descubierto
que la política interna y externa de Venezuela se decide
en Cuba (y su soberanía, ¿qué pasó?).
También han llegado miles de voluntarios cubanos para alfabetizar
en el área rural, aun en contra de las protestas de los maestros
venezolanos; se ha aumentado enormemente y sin justificación
el número de asesores deportivos cubanos, así como
también de asesores militares. El temor es que en Venezuela
se esté iniciando un enorme programa de adoctrinamiento comunista
entre los niños y jóvenes rurales y de clases populares.
Lógicamente que a estas alturas las relaciones con EE.UU.
están muy frías y cada vez más distantes.
¿Serán estas mismas relaciones diplomáticas
las que el Partido Comunista quiere que nuestra patria tenga con
Cuba? Cien días después de las elecciones para diputados
y alcaldes y a casi 250 días de las elecciones presidenciales
de 2004, todos debemos reflexionar profundamente y pensar calmadamente
qué es lo que deseamos para El Salvador y para nuestros hijos.
Exijamos un mejor país, más justo, más seguro
y en constante progreso... pero siempre en libertad y democracia
por las que tanto hemos luchado.
*Mercadólogo.
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