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Asaltos
y peleas son frecuentes en la cabecera
Pandillas se reparten Usulután
Usulutan. En unos sectores, los asaltantes
son de la Mara 18, y en otros, de la Salvatrucha. Mientras los ciudadanos
claman por seguridad, la PNC habla de reducción en los índices
delincuenciales
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Los grupos de jóvenes
que integran pandillas, son frecuentes en distintas zonas
de Usulután. Vecinos demandan a las autoridades mayor
control sobre ellos.Foto EDH
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Quien se escapa de una pandilla cae en manos de otra. Mientras
las autoridades policiales enfocan su atención en las bandas
organizadas de asaltantes, extorsionistas y secuestradores, el raterismo
aumenta, especialmente en la periferia de la cabecera departamental.
Es el reflejo de numerosas quejas de los pobladores, quienes señalan
el riesgo que a diario corren de ser despojados de dinero u objetos
de valor o, en el peor de los casos, de terminar golpeados, heridos
o muertos a manos de las maras.
Los patrullajes policiales son frecuentes, pero muchos ciudadanos
consideran que las estrategias deben ser modificadas. Si pasan
en carros, los ladrones se esconden unos minutos y después
vuelven, lamentó una ama de casa.
Por zonas
La ciudad ha sido dividida por los pandilleros. La Mara 18 opera
sobre todo en las colonias El Paraíso 1, 2 y 3, el cantón
El Trillo, el desvío a San Dionisio y otros.
Los salvatruchos se mantienen en las colonias El Naranjo, Córdova,
Jardines de Candelaria, La Poza, Jardines de Altamira, cantón
El Talpetate.
Pero las diferencias sólo son sobre el grupo al que pertenecen.
Todos exigen o roban dinero, protagonizan desórdenes y manchan
paredes.
Jeremías es uno de los ciudadanos afectados por la situación.
Él tiene miedo de transitar por la entrada de San Dionisio,
especialmente en el lugar conocido como Iglesia Vieja. Ahí,
a las 7:00 de la mañana, ya están los grupos de mareros
exigiendo dinero. En la noche continúan en el sitio.
No tienen piedad de nadie y prueba de ello es que hace dos semanas,
un menor de unos 12 años iba a una tienda. Lo amenazaron
con armas y le quitaron el poco dinero que su madre le había
dado.
Cerca del centro escolar en la colonia Buena Vista, se ha instalado
seguridad policial permanente, debido a que los mareros acostumbraban
quitar a los alumnos el dinero que sus padres les dan para comprar
golosinas.
Hay otro residente de la urbanización Alberto que recuerda
que hace pocos días un pandillero le salió al paso
para pedirle dinero. Cuando él buscaba una moneda en sus
bolsillos, otros cuatro individuos lo rodearon y amenazaron con
navajas para quitarle dinero, reloj y otras prendas.
Hasta lo que compramos en el mercado nos quitan, expresó
un residente de la colonia
Altamira.
En la zona céntrica, los cacos asaltan a quienes salen de
agencias bancarias o centros comerciales. Además, muchas
personas tras retirar dinero de cajeros electrónico son asaltadas.
Cuando son mujeres, el modo de operar es casi siempre el mismo.
Un hombre las abraza, y otro les arrebata la cartera. Luego, los
delincuentes huyen.
La mayoría de afectados tiene una misma queja. La PNC patrulla
pero en vehículos. Así es difícil que se percaten
de los delincuentes mezclados entre ciudadanos honrados. Serían
mejor los patrullajes a pie.
Las estadísticas
Al subjefe de la delegación usuluteca de la PNC, Encarnación
Vigil, no le hacen gracia las quejas de vecinos, ya que las
estadísticas de la institución reflejan una reducción
de la delincuencia.
-Él afirma que en todas las zonas mencionadas hay presencia
policial y que sus registros hablan de disminución de
situaciones delincuenciales.
- Para él, hay casos aislados, de denuncias
en esos sectores. Sin ellas, poco pueden hacer.
- La periodista que trabajó este tema se vio obligada
a entregar dinero a un grupo de pandilleros en la vía
al cantón El Trillo. De lo contrario le quitarían
la cámara y grabadora. |
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