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El
TLC le facilita el paso
El Rey del tamal llega a EE.UU.
La
empresa Racor exporta 120,000 tamales de elote a Estados Unidos,
cada dos meses. Ahora incursiona con la horchata, los frijoles y
la fruta congelada, con uno y tres furgones cada dos meses, respectivamente.
En
1987, Raúl Corleto y su cuñado vendían mango
tierno, mameyes, nances, arrayanes y demás frutas tropicales,
en las tiendas latinas de Los Angeles. Pero la gente comenzó
a encargarles tamales de elote. Sin darse cuenta, Corleto acababa
de encontrar su mina de oro.
La cocción comenzó con un pequeño perol y una
cocina de leña, en un garage de la ciudad de Santa Tecla.
De madrugada, su esposa Anabella y sus hijos le ayudaron a completar
su primer pedido para exportar: 50 cajas repletas de tamal de elote,
empacados para Liborio Inc., el mayor distribuidor de productos
latinos, en Los Angeles.
Suerte. Desde entonces, los envíos no pararon. Exportaban
cinco cajas cada 15 días, con más de 300 libras de
unos 1,000 tamales al mes.
Sin parar
María Choto Hernández se convirtió en una de
las primeras empleadas de lo que ahora es Racor, nombre
comercial que abrevia el nombre del Rey del Tamal, Raúl Corleto,
cuyo reino se expande en las principales ciudades latinas de California,
Texas y Nueva York, donde se consume su marca Cuscatlecos,
the best sweet corn tamale.
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Travesía del tamal
de elote
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| Desgranaje Tras quitar la cáscara, la
mazorca es desgranada. |
| Cocción Ftas preparar la masa, a altas
temperaturas, se envuelve |
| Empacado el tamal ya cocido es empacado en
grupos de seis. |
| Embarque congelado el producto, se encaja y
se envía al puerto. |
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$30
millones
de productos étnicos exportó El Salvador a EE.UU.,
el año pasado.
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María sigue con Racor, pero su viejo perol lo ha sustituído
por uno enorme, industrial. Diariamente mueve más de 500
libras de masa de elote. Junto a ella laboran unas 35 obreras, con
actividades individuales, una de ellas envuelve tres tamales por
minuto y, junto al resto, son capaces de elaborar 700 unidades diarias.
Cada
dos meses, Racor embarca tres furgones, con unos 120,000 tamales
elaborados para B.C. Distributor, en Los Angeles, para
Mama Licha y Erazo Molina, en Houston y, para Eva Aldana,
en Boston y La fé Foods, en Nueva Jersey.
Por la mañana, seis obreras se encargan de destuzar entre
75 y 100 redes que contienen 300 mazorcas. Estas son desgranadas
por otras empleadas y el grano es limpiado en una máquina,
listo para la molienda.
Mercado
Según cálculos del Ministerio de Economía,
Racor es capaz de exportar más de un milón de tamales
al año. No en vano se ha convertido en el Rey del Tamal.
La exportación de productos típicos de El Salvador,
hacia Estados Unidos, aumentó en los últimos tres
años.
En el 2000, se enviaron productos por un valor de $18 millones,
seguidos en el 2001 por ventas de $22 millones, cifra que el año
pasado se incrementó en $30 millones, informó Miguel
Lacayo, ministro de Economía, quien llegó a inspeccionar
los beneficios que ha recibido Racor, tras utilizar los programas
técnicos, financieros y de promoción de exportaciones
creados por el gobierno.
Raúl
Corleto cuenta que los programas de asociatividad le han ayudado
para detectar más clientela para su producto. Incluso, no
se ha conformado con exportar tamales, ahora envía fruta
congelada, frijol rojo, horchata de morro y cebada en polvo.
Los efectos del TLC
- Miguel Lacayo, ministro de Economía, explicó que
las exportaciones de Racor serán beneficiadas por el TLC
que se negocia con los Estados Unidos, mediante la simplificación
de procedimientos en las aduanas estadounidenses.
- Los propietarios de Racor tendrían derecho a solicitar
la vía rápida para que sus productos no sean objeto
de atraso por inspecciones rigurosas. En lugar de ello, se sujetaría
a revisiones aleatorias.
-Con o sin TLC yo ya exporto. Pero si me va a simplificar
los trámites, será mucho mejor, comentó
Raúl Corleto, propietario de Racor.
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