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Tema para meditar
Problemas de comunicación conyugal
Usted no
puede cambiarse a sí mismo o a su pareja, pero puede animarlo
y ayudarlo a desarrollar ese lado no preferido. He visto suceder esto
en la vida de muchos hombres y mujeres.
Si usted está casado con una persona extrovertida-sentimental,
escuchará sobre las emociones de su pareja porque ella aparentemente
las compartirá. Pero si usted está casado con alguien
introvertido-sentimental, usted tiene una pareja que es igual que
un extrovertido-sentimental, pero que lo guarda por dentro.
Usted terminará creyendo que es insensible. Y esto no es
verdad, sólo necesitará ser más creativo para
descubrir lo que hay dentro de ella.
Una de las quejas más comunes que he escuchado en consejería
es la cuestión del cónyuge que no se comunica. Y la
mayoría de las parejas se ocupa en un ataque directo de frente,
el cual no funciona o los separa con resentimiento y
hace muy poco para estimular a la pareja a franquearse.
Lo que sugiero es algo un poco diferente, pero en lo cual usted
no tiene nada que perder, puesto que lo que hace ahora no funciona:
1. Acepte su silencio. Decida en su mente darle permiso para estar
callado y para que responda de la manera que lo hace. Esto reducirá
la presión y la frustración que usted siente cuando
espera una respuesta y no la obtiene. Al aceptar su silencio para
sí , usted retendrá un sentido de control sobre la
interacción.
2. Evite hacer preguntas que puedan ser contestadas con un sí
o un no. Utilice una pregunta indefinida, aquella que requiera una
respuesta completa. Por ejemplo, en vez de preguntar: ¿Te
gustó la película?, pregunte: ¿Qué te
gustó de la película? Otro enfoque indefinido que
hará que él salga de sí mismo es: Estoy
interesada en tu percepción sobre este asunto y pienso que
tienes algo importante que añadir. Dime lo que estás
pensando.
3. Permítale estar callado. Quizás usted tienda a
auxiliarlo. Un esposo callado no está siempre listo para
dar más de un sí o un no por respuesta. Una de sus
tendencias tal vez sea auxiliarlo llenando su molesto
silencio con sus propias palabras. No sienta que usted tiene que
aliviar la presión elaborando o ilustrando sus preguntas
o poniendo palabras en su boca. Usted puede decir: Estoy interesado
en lo que tienes que decir, pero puede que necesites pensar un poco.
Por mí está bien. Tómate tu tiempo. Cuando
estés listo para hablar al respecto, dímelo. Darle
permiso para su silencio quitará la presión entre
ambos.
4. Trate su silencio con un enfoque directo. Otra forma de invitar
a su pareja a interactuar es tratando su silencio directamente.
Usted puede decir: Querido (a) estoy buscando una respuesta
tuya y tú pareces estar pensando en algo. Estoy curiosa por
lo que significa tu silencio en este momento. Entonces, espere.
O diga: Puedes estar preocupado (a) por lo que yo responderé
si compartes lo que tienes en tu mente. Creo que estoy lista (o)
para escucharte.
Una esposa utilizó un enfoque directo y dijo: Algunas
veces, cuando quiero hablar contigo, pareces preocupado o vacilante.
Me pregunto si éste es el tópico o si hay algo que
hago que te hace difícil responder. Quizá puedas pensar
en esto y decírmelo después. Entonces se paró
y quiso abandonar la habitación. Pero su tranquilo esposo
dijo: Vamos a hablar ahora. Estoy listo para comentar tu última
afirmación. El enfoque directo es más exitoso
cuando uno invita a su pareja a decirle cómo ha estado haciéndole
difícil la interacción.
Pero es muy importante escucharlo y no ponerse a la defensiva, no
importa lo que él o ella diga. Lo que comparte puede que
no sea acertado a su perspectiva, pero así es como él
lo ve. Tenga cuidado de no decir nada que pueda hacerlo retroceder
hacia lo profundo de su ser.
Usted no puede cambiarse a sí mismo o a su pareja, pero puede
animarlo y ayudarlo a desarrollar ese lado no preferido. He visto
suceder esto en la vida de muchos hombres y mujeres. Lo he experimentado
en mi propia vida también. ¡Todos podemos aprender
y crecer!
He visto ocurrir cambios asombrosos en muchas parejas de todas las
edades. Esto puede hacer la diferencia en su relación también.
Es extremadamente provechoso que parte del diario vivir la pareja
permanezca sin comunicarse, esto anida en el corazón de los
cónyuges ideas que pronto serán puestas en la boca
de ambos para intercambiarse y fomentar de una manera sólida
su vivencia como pareja.
Debemos de tomar en cuenta que en muchas ocasiones las personas
necesitan no sólo estar solas, sino también calladas;
estos períodos de silencio involuntarios o con propósito
nos permiten ordenar nuestros pensamientos e ideas, nos permiten
reflexionar errores cometidos, en especial en el campo de la dicción,
que es el área donde el ser humano comete la mayoría
de sus errores y causa mayores heridas a su relación conyugal,
por lo que se recomienda como dijimos al principio, que el silencio
proporciona hasta cierto punto, el realizar un inventario de cómo
están las relaciones entre ambos.
La Biblia, en la Epístola de Santiago, le da una gran importancia
a la lengua, por ella: Enamoramos, adquirimos, alabamos, adoramos
a Dios, pero por la misma lengua: Deshonramos, denigramos, destruimos,
herimos, etc., por eso su Palabra dice: Bendito aquel que
puede dominar su lengua, porque el que tal haga podrá dominar
todo su cuerpo.
*Pastor.
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