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Opinando
Bienvenidos nuevos magistrados
Un
aspecto crucial de la modernización será el diseño
de propuestas tendientes a separar las funciones administrativas
de las jurisdiccionales en la CSJ.
Tomaron posesión los cinco nuevos magistrados propietarios
y cinco suplentes de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para un
período de nueve años, tiempo suficiente para continuar
profundizando la modernización del Órgano Judicial,
puesta en marcha desde 1994. Se reeligió a su actual presidente
y recompuso la Sala de lo Constitucional.
Los desafíos para mejorar la administración de justicia
siguen siendo muchos y complejos y requieren de una decidida voluntad
política para superarlos. El diagnóstico de la CSJ
de 2000, elaborado con metodología participativa, impulsó
a la corte plena a adoptar medidas legales administrativas para
ejecutar algunas recomendaciones.
El diagnóstico institucional y otros documentos sirvieron
de base para un debate en el sector de justicia, que culminó
con otro diagnóstico de mayor envergadura, en el cual se
incluyó al mismo al Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ).
Este singular esfuerzo fue auspiciado por la CSJ, gracias a recursos
del Gobierno de Japón, canalizados por el Banco Mundial (BM).
Entre el 2000 y el 2002 se obtuvieron alrededor de 30 voluminosos
documentos, producto de 11 mesas de trabajo en que participaron
representantes del sector de justicia y sociedad civil. Esa información
facilitó la preparación de los primeros documentos
justificativos de un préstamo que el BM otorgará a
la CSJ para modernizar el Órgano Judicial. Lamentablemente,
el CNJ decidió separarse de esta actividad, obligando a la
CSJ a replantear su estrategia.
El resultado fue la preparación del proyecto Plan de Modernización
del Órgano Judicial, aprobado en sus cuatro componentes esenciales
y resultados por la Corte Plena en abril de 2002. Dicho plan y documentos
de planificación institucional sirvieron de base para la
negociación y aprobación del convenio de préstamo
por parte del directorio del BM, en agosto 2002. Ese préstamo
por $24.01 millones aún no ha sido remitido a la Asamblea
Legislativa para iniciar el proceso de autorización para
firma del convenio y posterior ratificación.
Durante la negociación se logró que el BM gestione,
durante la ejecución del préstamo, una donación
de Japón de US$ 1.5 millones, que serían administrados
por la UNICEF, para el fortalecimiento del programa de justicia
juvenil de la CSJ.
Los cuatro componentes esenciales del plan son: 1) fortalecer la
gestión técnica, administrativa, legal y financiera
de la CSJ y demás tribunales, para mejorar el modelo de organización
judicial, mediante modernos sistemas integrados de planificación,
adopción de decisiones, recursos humanos, administración
de cooperación internacional, coordinación interna,
comunicaciones, estadísticas e información. 2) Mejorar
el servicio de los tribunales mediante la redistribución
de la jurisdicción territorial, la ampliación del
acceso ciudadano a la justicia, la erradicación de la mora
judicial, el fortalecimiento de mecanismos e instrumentos para la
utilización de recursos y el mejoramiento de la infraestructura
física y equipamiento de los tribunales y oficinas. 3) Mejorar
y ampliar las condiciones y transparencia de la administración
de los tribunales, propiciar un mejor conocimiento del ordenamiento
jurídico nacional e internacional e incentivar la participación
ciudadana en programas de educación legal. 4) Perfeccionar
los sistemas y administración de las carreras judicial y
administrativa, para mejorar la calidad del servicio y clima de
organización, así como el desempeño profesional
de sus integrantes, el fortalecimiento de la ética judicial
y escala de valores.
Para cada componente hay más de ocho actividades específicas,
que incluyen, entre otras, revisar y modificar el marco jurídico
del Órgano Judicial, automatizar el seguimiento de casos,
ampliar los servicios de calidad ISO 9000, etc.
Un aspecto crucial de la modernización será el diseño
de propuestas tendientes a separar las funciones administrativas
de las jurisdiccionales en la CSJ.
En caso de que el convenio de préstamo no sea autorizado
para su firma, el plan mantiene su valor y vigencia, ya que el diagnóstico
y las recomendaciones siguen siendo parte de una estrategia de modernización
institucional. La diferencia será que en vez de alcanzar
las metas propuestas en un plazo de seis a ocho años, la
modernización puede tardar entre 10 y 20 años. En
pocas palabras: el plan no fue preparado exclusivamente para el
Banco Mundial. Responde a necesidades reales del Órgano Judicial.
*Dr. en Derecho.
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