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Lluvias
dañaron tramos de borda en el río Grande
San
Miguel.
Al desbordarse el río, sectores en los que se cría
ganado, fueron inundados. El temor crece entre los pobladores de
la zona.
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Las bordas en el cantón
El Picudo fueron dañadas por el fuerte caudal del río
Grandee. Foto EDH
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La preocupación de los dueños de ganado que residen
en los caseríos del cantón El Tecomatal, en San Miguel,
es grande.
Las recientes lluvias han provocado deterioro en la borda del río
Grande, exactamente en las inmediaciones del caserío El Picudo.
Los semovimientes corren peligro.
La última tormenta que cayó sobre la zona, originó
inundaciones de todos los terrenos sin causar daño a los
animales, aunque sí al pasto del que se alimentan.
El riesgo persiste y ante las amenazas de las lluvias, los dueños
de las parcelas y de las bestias buscaron la ayuda de la municipalidad,
a fin de que se pueda reforzar la borda a corto plazo.
Apesar de que en mayo fueron varios los equipos de la comuna migueleña
que ejecutaron trabajos en las áreas dañadas de la
borda, el agua rompió con fuerza y destruyó las obras
de refuerzo.
Los ganaderos del lugar, tienen temor que durante el invierno, la
estructura se destruya por completo. Las pérdidas serían
superiores a las 150 cabezas de ganado. Unas 70 familias resultarían
afectadas, en el caserío El Consuelo, a cuatro kilómetros
de distancia del río.
Sin garantías
Cuando llueve por varias horas, el agua sube del nivel, se desborda
y llega hasta ésta y otras comunidades.
Guadalupe Blanco, propietario de ganado en la zona, es uno de los
residentes que vive preocupado desde las primeras inundaciones.
"Tenemos que evitar que la borda se rompa por completo y perdamos
ganado", expresó Blanco.
Mientras, Danilo Fuentes, otro ganadero, comentó que hoy
iniciarán los trabajos de reforzamiento en el sitio, pero
eso no es garantía de nada.
"Nosotros tenemos ganado y queremos evitar pérdidas.
De igual forma, protegemos a las familias que habitan cerca del
río", agregó.
Varios ganaderos fueron al lugar de los daños, junto a un
ingeniero de la alcaldía de San Miguel, para hacer la inspección
antes de comenzar las obras de reforzamiento de la borda.
Una de las comunidades que sale duramente afectada cuando el río
crece, es El Consuelo. Allí se inundan los terrenos y viviendas.
Otros sectores afectados son los caseríos, Altamis, Cantora,
El Chorizo y El Zapotal.
Vulnerables
Son varios tramos del río Grande los que amenazan con desbordarse
en el invierno.
- El cantón Hato Nuevo, al noreste de San Miguel.
- Colonia Jardines del Río, en el sureste de San Miguel.
- Puerto Parada, en el sector sur de la cabecera usuluteca.
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