Turismo
 
Inicio del Sitio Lunes 30 de junio
 

 

en elsalvador.com
en la web
en guanaquin.com


CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
SUSCRIPCIONES
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


..OTROS SITIOS
 
 

Sangre joven que “no canta mal las rancheras”

¿Quién dijo que las rancheras eran sólo para adultos? ¿Y que sólo los clásicos como Pedro Infante y José Alfredo Jiménez podían interpretarlas?.

Claudia Núñez
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com

Lucero, Thalía, Luis Miguel y muchos otros cantantes mexicanos han cambiado el pop y la balada romántica por las cuerdas y trompetas del mariachi, adaptando sus éxitos al género ranchero o “reviviendo” inolvidables de los grandes cantantes charros.

Este movimiento juvenil no sólo ha diversificado al público de la música ranchera en el mundo, sino que ha abierto las puertas para que muchos jóvenes incursionen en este género musical.

Además de los “típicos” mariachis en las gasolinerías y algunas plazas salvadoreñas, el país ya cuenta con varios exponentes de la música ranchera, quienes destacan por su profesionalismo, entrega y sangre joven al estilo “charro”.

Sus nombres e interpretaciones suenan en muchas radioemisoras, el público los reconoce y sus producciones incluyen buenas propuestas con “sello salvadoreño”.

Entre los nacionales que se están abriendo espacio dentro y fuera del país con la música ranchera están: Alejandro Bernal, Rocío Martí, Max Castillo, Frank Rodríguez, Víctor Emmanuel, Rosy Quintanilla, Andrés Hernández y hasta un pequeño de 8 años, mejor conocido como “El Charrito”.

Talento y estilo diferentes

Amor por la música, entrega en el escenario y mucha juventud es lo que caracteriza a estos charros. Cada uno conserva un estilo propio y “defiende” el género con mucho brío.

Escenarios reunió a cuatro de ellos y hoy los presenta para conocer sus vidas, producciones y anhelos dentro del mundo artístico.

Casi todos coinciden en destacar que aunque la ranchera no es “meramente” salvadoreña, tiene mucha aceptación. Lo cual les permite abrirse espacio en medio de géneros tropicales y juveniles, que hasta ahora han dominado el espectáculo musical en el país.

Los charritos mostraron su talento en vivo y a capela durante las entrevistas. Y reiteraron que la música ranchera tiene un “toque” especial que nace del corazón y debe ser interpretada con mucho sentimiento. Sin más palabras... ¡Véngase mi mariachi!

“Enamorado de la mujer”: Frank Rodríguez

Francisco rodríguez El más “madurito” de nuestros charros jóvenes gusta de la música ranchera desde los 4 años. Después de cantar en karaokes y “ambientar” algunos restaurantes a manera de diversión, deja de ser un cajero de banco y estudiante de mercadeo para convertirse en uno de los representantes de la música ranchera más prometedores en el país. Para él ese “es el género musical más sublime, porque se inspira, en un 80% , en la mujer”.

Con casi cuatro años de carrera artística, ya cuenta con dos producciones discográficas. La primera, una recopilación de covers, y la segunda una propuesta con 5 temas originales, entre ellos “Mujer” y “Vete”, interpretaciones que se han colocado en las listas de preferencia en varias estaciones radiales. Actualmente trabaja en la producción de su tercer disco, que espera promover a finales de este año con 10 producciones originales, escritas por Rafael Rugamas. Frank ha compartido escenario con Olga Tañón y Los Tigres del Norte, entre otros y su música ya está sonando en Centroamérica. Toma su profesión muy en serio: a diario recibe clases de vocalización, actuación, baile, música y considera que la clave del éxito “es ser disciplinado ”.

[“creo que dios ya nos tiene preparadas las cosas... y aunque a veces digan que a los artistas salvadoreños nadie nos apoya, las oportunidades se siguen abriendo”]

“el potrillo” más alborotado

Víctor Emmanuel, mejor conocido como “El Potrillo”, es el más inquieto y uno de los representantes más jóvenes de la música “charra” salvadoreña. A sus 19 años su “vozarrón” le ha permitido promover su trabajo en Centroamérica y ser telonero de artistas como Chayanne y Julio Iglesias.

Empezó a cantar profesionalmente hace cuatro años, después que su padre falleció, “decidí cantar rancheras porque a él le gustaban mucho”. Además, su música es un homenaje a Pedro Infante, su máximo ídolo ranchero. A su corta edad, combina sus estudios con su profesión: estudia segundo año de Ingeniería en Sistemas y practica 6 horas diarias de ecuestre, Alta Escuela, “para montar un show diferente” y combinar “la cantada con la montada”.

La primera producción discográfica de “El Potrillo” ya está “en el horno” y contiene cuatro temas originales, entre ellos uno dedicado a Dios. Todos han sido compuestos por Ana Miriam de Calderón, madre de Víctor. Él considera que el apoyo de su familia es vital para que siga adelante y afirma que llegará hasta donde Dios y el público se lo permitan.

[ “dicen que nadie es profeta en su tierra, pero gracias a dios conmigo no ha pasado así... no me quejo de ser salvadoreño... no lo dejaría por nada, sólo por dios” ]

La voz femenina “canta con amor”

Rosy Quintanilla “canta con amor” es el nombre de la primera producción discográfica de esta salvadoreña de 23 años, quien aporta el “toque femenino” a la música ranchera. Su carrera artística inició hace nueve años cuando incursionó en géneros tropicales. A los 18, recibió una invitación para cantar con el Mariachi Águila y desde entonces ya no ha dejado las “charreadas”.

Para ella la música ranchera “puede mostrar lo que hay en el corazón... y (sea) despechada o enamorada hay que vivirla”. Su preparación artística incluye dos horas de ensayo diarias, clases de canto y una hora en el gimnasio que debe combinar con las presentaciones y el cuidado de sus dos hijos (2 años y 8 meses respectivamente). Además, está grabando su segundo disco que incluye baladas rancheras y ritmos gruperos. Ha participado en varios eventos fuera del país y planea una gira por Estados Unidos.

Ella cuenta con un estilo particular que le ha conferido programas dedicados a su música en una radio de oriente.

[ “la satisfacción más grande es cuando estás en el escenario y a la gente le gusta... eso nos motiva a seguir trabajando... hay que vivir e interpretar lo que estás cantando”]

Un “potro negro” muy agresivo

Andrés hernández cantante charro de “corazón” y de “oído”, como él mismo lo define, sueña con viajar a México y profesionalizarse en el género vernáculo. Actualmente produce su primer disco, aunque algunas de las canciones incluidas en este ya están sonando en Radio Ranchera.

A sus 22 años, busca abrirse espacio en la música charra, ensaya 3 horas diarias y considera que “la música es su carrera universitaria.... y hay que cantarla con sentimiento”. Su disco “Sin calendario y sin reloj” incluye 6 temas originales, escritos por Max Castillo, entre ellos un tema que lleva su nombre artístico “El potro negro”. Dicha canción define al cantante como un “potro muy atrevido”.

Andrés Hernández es así, busca lo que quiere hasta que lo consigue. Inició su vida artística en 1997, participando en el concurso “El Estrellato”. Desde entonces se preocupa por mejorar sus tonadas, promover su trabajo y coleccionar trajes rancheros para “ser un charro completo, a lo mexicano, con mariachi y todo”. Este charro se siente muy orgulloso de cantar “con su propia voz” que le ha permitido tener presentaciones en México y Centroamérica. Espera que su disco esté listo en agosto y posteriormente seguir produciendo y luchando para no estancarse.

[ “quiero salir adelante, hacer algo bueno, nada sintético, a pura cuerda. con arreglos propios y temas originales. no hay que imitar a nadie, sino buscar tu propio estilo” ]

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal
 
 


escribame escribame