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Canadá insiste en que las confecciones de El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua (C.A.4) deben prescindir del uso de subvenciones fiscales estatales, si quieren gozar de los beneficios del TLC, es decir, vender en Canadá sin pagar aranceles. El C.A.4 alega que tiene derecho a los subsidios hasta el año 2010, avalados por la Organización Mundial del Comercio (OMC). Sin esperanzas Pero ahora, Canadá ha planteado que puede vivir con las zonas francas (maquilas de confección), si se cumplen ciertas características, comentó Miguel Lacayo, ministro de Economía, quien no quiso revelar los nuevos condicionamientos canadienses. El objetivo es exportar productos y hacia allí nos encaminamos, se limitó a contestar Lacayo cuando se le interrogó sobre las características impuestas por Canadá. Una delegación de confeccionistas viajará a Canadá, el lunes, para tratar de buscar acuerdos, con la contraparte. El Diario de Hoy intentó contactar a representantes del sector, pero no fue posible. Rigoberto Monge, negociador del sector privado salvadoreño, dijo no creer que haya avances sustanciales con Canadá, al respecto, en esta novena ronda de negociaciones. Estima que los países tendrán que negociar durante dos rondas más, para concluir el proceso y firmar un TLC conveniente. Más condiciones Además de exigir la eliminación de subsidios en las zonas francas del C.A.4, Canadá ya había condicionado la entrada inmediata de las confecciones de la zona, al uso de fibra regional o canadiense en la fabricación de prendas. Esta regla de origen es conocida técnicamente como fiber forware y es la misma fórmula aplicada por Canadá a Costa Rica, en el TLC que firmó con este país vecino. El C.A.4 se opone a esta norma, porque no hay en la región, ni en Canadá suficientes provisiones de fibras sintéticas, como el poliester, el nylon y el rayón, para cumplir con la regla de origen. Por ende, el C.A.4 prefiere la regla de origen llamada yarn forware, la cual parte del uso de hilaza para fabricar vestimentas y beneficiarse del TLC, sin pagar aranceles. Más problemas Monge informó que además del estancamiento en la negociación de las confecciones, enfrentarán un revés en el tema laboral, porque Canadá ha retomado condiciones que se habían superado el año pasado. Monge no quiso detallar al respecto, pero el año pasado, Canadá y el C.A.4 acordaron no vincular las violaciones a leyes laborales en los países del Tratado, a sanciones comerciales que afecten el libre comercio. Los países también acordaron que lo laboral no formaría parte de los capítulos del TLC, sino fuera del marco del mismo, como un convenio separado del Tratado. Hace un año, en julio de 2002, Duane Van Becelaere, negociador de Canadá, declaró: las acciones que se puedan emprender en estos convenios, sobre mano de obra y medio ambiente, sólo son para estar seguros de que los gobiernos están cumpliendo con sus propias leyes... no estamos buscando que se apliquen sanciones comerciales por prácticas laborales o ambientales, subrayó. La octava ronda de negociaciones entre el C.A.4 y Canadá, efectuada en San Salvador, en mayo reciente, tampoco superó las asperezas que actualmente estancan el proceso. Ahora, lo laboral se avecina como un problema adicional a los que ya se tienen, en vez de avanzar en el 5% de textos y desgravaciones arancelarias que hacen falta para firmar el TLC. |
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