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La poesía extranjera se fue de paseo
Los poetas ivitados a la segunda edición del Festival Internacional
de Poesía detuvieron por casi un día las lecturas
de su obra, con el objetivo de visitar la pintoresca ciudad de Suchitoto,
tierra del soneto.
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| Al cuarto día de inaugurado el II
Festival Internacional de Poesía en El Salvador, jueves
26 de junio, los poetas suspendieron las lecturas diurnas de
su obra para hacer un viaje a Suchitoto, San Vicente. Foto
EDH |
Al cuarto día de inaugurado el II Festival Internacional
de Poesía en El Salvador, jueves 26 de junio, los poetas
suspendieron las lecturas diurnas de su obra para hacer un viaje
a Suchitoto, San Vicente.
Antes de ello, fueron a la Feria de Artesanías para llevarse
un recuerdo del país que durante esta semana los albergó.
A la llegada al centro de Suchitoto (12:15 m.), los poetas internacionales,
acompañados por escritores nacionales, bajaron de los vehículos
y visitaron la iglesia Santa Lucía, sin embargo, no pudieron
ingresar debido a que ésta se mantenía cerrada.
Pero esto no detuvo la emoción de conocer este pintoresco
pueblo, dado que siguieron a pie hasta uno de los restaurantes de
la ciudad, a unas diez cuadras del parque central.
En el recorrido, el grupo se detuvo por momentos para apreciar detalles
de Suchitoto, como el interior de una vieja casa, la vista hacia
el lago Suchitlán, y otros aspectos ante los cuales se mostraron
maravillados.
Mientras seguía el tour por las calles del pueblo vicentino,
los poetas utilizaron ese espacio de tiempo para conversar sobre
el paraje que tenían frente a sí. Además se
detenían unos segundos para congelar el momento en una fotografía:
Lauren Mendinueta y Adriano Corrales, y atrás una vista del
lago. Mientras tanto, Rafael Oltra hacía fotografías
de antiguos balcones.
Pasaron 20 minutos hasta que finalmente llegaron a La Posada de
Suchitlán, y las fotos continuaron hasta que finalmente se
hizo una de todo el grupo (imagen superior), aunque para faltó
la figura de Saúl Ibargoyen.
Los poetas tomaron su lugar en una gran mesa, que fue preparada
especialmente para el encuentro en Suchitoto.
Luego de unos minutos, Genaro Villalaz dio la pauta con el frágil
sonido de un plato, para hacer los brindis.
Un brindis por los amigos poetas y por Suchitoto, expresó
el poeta salvadoreño Mario Noel Rodríguez. No,
mejor un saludo, refutó David Escobar Galindo, porque
se brinda con vino, agregó. Dicho y hecho.
La visita a Suchitoto se prolongó hasta la tarde, el regreso
a San Salvador era inevitable, pues a las 6:30 del jueves pasado,
ellos tenían un encuentro con su público en tres distintos
puntos de la capital salvadoreña.
El Salvador es vuestra casa
Unas semanas antes de la inauguración del II Festival Internacional
de Poesía en El Salvador, Lovey Argüello, miembro de
la Fundación Poetas de El Salvador (cuerpo que organiza el
evento), dijo que el año pasado varios poetas invitados no
querían regresar a su país.
Con esta nueva edición del festival, ellos han tenido emotivos
encuentros con salvadoreños, y ejemplo de ello fue la convivencia
en Suchitoto.
Ayer finalizó la fiesta de la poesía en el país,
y con ello vino la despedida (que luego tienen que relatar los miembros
de la Fundación Poetas de El Salvador). La capital salvadoreña
fue convertida en quince países, para acomodar a nuestros
poetas.
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El
poeta español captó con su cámara detalles
de Suchitoto, como el del balcón de una vieja casa.
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La
poesía brota a cada momento, y así lo demostró
el poeta uruguayo, quien recitaba algunos sonetos durante
el camino hacia La Posada de Suchitlán.
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Realmente
me siento feliz de estar aquí, expresó
la poetisa colombiana Lauren Mendinueta, quien también
manifestó que se había sentido como en casa.
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Los
poetas Adriano Corrales y Lauren Mendinueta congelaron este
momento cuando descubrieron una hermosa vista del lago Suchitlán.
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La
poetisa guatemalteca Dina Posada vio que un figura se acercó
a ella. Al girar la cabeza para descubrirla, se dio cuenta
que era un fotoperiodista de EDH.
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La
poetisa guatemalteca Dina Posada vio que un figura se acercó
a ella. Al girar la cabeza para descubrirla, se dio cuenta
que era un fotoperiodista de EDH.
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