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Arroceros
temen por su suerte en el TLC
Centroamérica
propone proteger la mayor parte de su producción de arroz
y sólo está dispuesta a liberar de aranceles el déficit
alimentario que pueda tener la región.
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Los tropiezos de Guatemala
con la región han puesto nerviosos a los arroceros
de Centroamérica, que no se fían de la buena
voluntad de sus gobiernos y quieren pruebas de que se respetará
su posición en el Tratado de Libre Comercio (TLC) que
Centroamérica negocia con Estados Unidos.
Foto EDH
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Los tropiezos de Guatemala con la región han puesto nerviosos
a los arroceros de Centroamérica, que no se fían de
la buena voluntad de sus gobiernos y quieren pruebas de que se respetará
su posición en el Tratado de Libre Comercio (TLC) que Centroamérica
negocia con Estados Unidos.
La posición del sector es ofrecerle a los norteamericanos
acceso inmediato con cero arancel únicamente al arroz granza
que no se alcanza a producir en la región.
En el istmo sólo se produjeron 581 mil toneladas del grano
en 2002, un volumen que no alcanzó para llenar las expectativas
de los consumidores. Para llenar ese déficit, Centroamérica
importó alrededor de 476 mil toneladas métricas.
El presidente de la Federación Centroamericana de Productores
e Ingenios de Arroz (Fecarroz), Guillermo Novoa, aseveró
ayer que no se está pidiendo una prohibición sino
que sólo buscan dejar entrar granos de manera controlada.
La posición regional está armonizada y creemos
que puede ser aceptada y defendida por nuestros gobiernos, pero
esta apertura debe ser regulada para que sólo se importen
los déficit de producción, apuntó.
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ESTADOS UNIDOS
9.6
MILLONES
de toneladas métricas de arroz son las que produjo
Estados Unidos en el 2002, según datos del MAG.
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Y aunque ha habido conversaciones con los negociadores oficiales,
los empresarios no están conformes, pues sienten que no hay
claridad en las posiciones gubernamentales.
Nuestra posición está firme desde febrero pero
no hemos tenido una definición clara de si ésta será
aceptada o no por los negociadores oficiales, apuntó.
El secretario de Fecarroz y representante nicaragüense, Fernando
Mansell, fue más allá, al enfatizar que no se ven
resultados concretos y que les gustaría ver un documento
escrito en donde los Gobiernos se comprometan a respetar lo acordado
por la gremial.
Si bien el arroz ha sido clasificado en la canasta D
de la negociación, que es donde se colocaron los productos
sensibles, los productores argumentan que eso no significa nada
pues sólo implica que dicho producto está pendiente
de negociar.
En el TLC se han establecido cuatro canastas de negociación:
la A busca acceso inmediato, la B una desgravación
de cinco años, la C para productos que eliminarían
sus impuestos en diez años, y la D para los bienes
sensibles.
El problema, afirman, se dará en las últimas rondas
de negociación en las que, aparte de ser más políticas
que técnicas, un sector podría ser sacrificado a expensas
de otro.
La buena noticia es que la Asociación de Productores de Arroz
de Estados Unidos está de acuerdo con Fecarroz, pues con
esta propuesta contrarresta la fiera compentencia asiática
que produce a costos más baratos.
El pasado 19 de junio el gremio americano envió una carta
a los arroceros centroamericanos en la cual manifestaban su apoyo
y les informaban que también platicarían con los grandes
molinos de Estados Unidos para explicarles las ventajas de apoyar
dicha propuesta.
Datos del sector indican que el 42% del arroz granza que exporta
la Unión Americana va a Centroamérica, constituyéndose
la región en el segundo cliente en importancia del mundo.
Otro factor que preocupa a los arroceros son los subsidios que reciben
los productores norteamericanos. Uno de los obstáculos
más grandes para que haya libre comercio (total) son los
subsidios, pues para que haya un TLC debe haber igualdad de condiciones,
afirmó Novoa.
En 1998 los subsidios norteamericanos al arroz fueron de $293 millones
y para 2001 se habían incrementado a $784 millones.
La Federación está consciente de que más adelante
--en la negociación- es seguro que habrá presiones
para abrir más el mercado, pero insistió en que se
mantendrá en su planteamiento original, debido a que este
ya fue estudiado y analizado y no será modificado.
Anteriormente la Federación manifestó su preocupación
por la cercanía de las elecciones presidenciales en Estados
Unidos, en noviembre próximo.
Para el sector es importante lograr concluir el tema del arroz en
las siguientes rondas de negociación, para evitar llegar
a la campaña electoral .
A la vez pretende asegurar que se reconozca el trato preferencial
que los estadounidenses ya le otorgan a la industria mediante la
Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC) y el Sistema General de
Preferencias (SGP).
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