Turismo
 
Inicio del Sitio Viernes 27 de junio
 

 

en elsalvador.com
en la web
en guanaquin.com

CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
SUSCRIPCIONES
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


..OTROS SITIOS
 
 


La nota del día
El socialismo arruinó la tierra

“Superar la dramática situación de pobreza que acongoja a más de la mitad de la población salvadoreña significa poner a la agricultura en la atención de los gobernantes. El irresponsable experimento neoliberal en el campo significa que miles de manzanas de las mejores tierras del país estén abandonadas”   La “Carta” del FMLN.

Nadie, hasta la publicación de la “Carta” del FMLN, ignoraba que el desastre de la agricultura y el abandono en que se encuentran “miles de manzanas de las mejores tierras del país” se debe a la reforma agraria impuesta por Napoleón Duarte en 1980, como en menor grado a la agresión armada de los mismos comunistas durante la Década de los Años Ochenta. Mucho antes de que ARENA asumiera el poder en 1989, las tierras habían caído en el abandono por la incapacidad de los jornaleros y campesinos a quienes se entregaron, de trabajarlas con eficiencia.

Como falsear la verdad no cuesta nada, ahora los comunistas culpan “al sistema neoliberal”, al gobierno, a ARENA y a las empresas del país, de cuanto mal sufren los salvadoreños, se trate de terremotos, guerras en el Medio Oriente, el colapso de los precios del café y la crisis económica mundial.

Pero hay que hacer memoria. La imposición de “cooperativas agrarias” por Napoleón Duarte en 1980 –esquema comunista que Lenín implantó por primera vez– es la principal causa de que en El Salvador “miles de manzanas de las mejores tierras del país estén abandonadas”.

La pobreza del agro y del campesino se deriva precisamente de que la agricultura no funciona en su totalidad bajo un sistema de economía de mercado, o liberal. No funciona desde que el régimen duartista robó a punta de pistola las propiedades más productivas del país, sus instalaciones, equipos y maquinaria, cosechas, casas y enseres personales de los propietarios, vehículos y aviones, hatos ganaderos y dinero, joyas y valores que encontraron. El desastre actual se debe a la rapiña comunitarista, no al “neoliberalismo”.

Reviértase la reforma de la locura

Los cabecillas efemelenistas harán bien en visitar las tierras “cooperativizadas” y comparar su triste y ruinoso estado actual con lo que eran cuando las trabajaban sus dueños, antes de las reformas socializantes.

Los escribidores de la parrafada que citamos al principio de esta nota olvidan que la brutal colectivización de la agricultura en Rusia, China continental y cuanta nación ha caído en el comunismo, provocó las grandes hambrunas del Siglo XX. Cerca de treinta millones de campesinos rusos y kulaks (los pequeños propietarios) murieron a causa de las colectivizaciones; por el contrario, donde rige un sistema económico liberal, de mercado, la regla es la abundancia y el establecimiento de agroindustrias, lo que a su vez eleva el nivel de vida del poblador rural.

Volvamos de nuevo al tema de las tierras “en abandono” de que hablan los comunistas salvadoreños. El ejemplo más palpable es el de la hacienda La Carrera, en una época la mayor productora de algodón en El Salvador, que ahora está en buena parte abandonada mientras en el resto se siembran milpas. Y lo mismo ocurre en haciendas como Tierra Blanca, la isla del Espíritu Santo, las propiedades del oriente de la República, y las haciendas de Chalatenango: en el desastre por las reformas de un loco.

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal