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Tiene cicatrices en todo su cuerpo
Delincuentes dejaron parapléjico
a un joven
San Miguel. Hace un año, un joven de 19 años estuvo
a punto de morir. De la paliza que recibió, quedó
discapacitado.
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| David Antonio Lemus, de 19 años,
permanece postrado en la habitación de su humilde vivienda.
Pese al daño que recibió, no guarda rencores contra
los responsables. Foto Yanci Pérez |
La primera bala rozó una de las piernas de David. La segunda,
atravesó su mano izquierda. El dolor lo dobló y le
obligó a detener la huída.
Cuando reaccionó estaba rodeado. Las súplicas del
joven de 19 años de nada sirvieron.
En segundos, el cuerpo de David recibió una lluvia de golpes
y lesiones que le marcaron de por vida.
Ese gigante que enfrentó el tres de junio de 2002, se llama
delincuencia. Desde entonces, David Antonio Lemus está postrado.
Fue atacado por supuestos pandilleros, en la ciudad de San Miguel,
cuando salía de participar en un grupo de oración
católico.
Los criminales le dañaron la columna vertebral, le fracturaron
un brazo, le asestaron una puñalada en la espalda y le causaron
lesiones de arma blanca por todo el cuerpo.
David quedó inconsciente. Al recuperarse, se encontraba en
el Hospital San Juan de Dios. Estaba inválido. A un año
de la tragedia, sigue acostado en una cama y vendado.
A su discapacidad, suma las llagas que le ha provocado permanecer
en esa posición durante todos los días.
En la escasez
El que otrora se desempeñó como cobrador de la ruta
5 de San Miguel que recorre de La Presita a Ciudad Toledo
y viceversa, hoy no puede movilizarse.
Los transportistas aseguran que el hecho se registró precisamente
en La Presita.
Estoy postrado. Tengo llagas en mi espalda y en mis piernas,
pero lo único que puedo decirles a quiénes me hicieron
esto es que Dios les bendiga..., afirmó David.
Las lágrimas caen sobre las mejillas de María Aminta
Lemus, de 46 años.
Ella es la madre de David. Para ella, la tragedia es doble.
Desde ese 3 de junio, María Aminta sufre el dolor de su hijo
y las tristezas que hereda la crisis económica que enfrenta
ella y su familia.
David fue un gran apoyo para su familia. Hoy la madre debe ingeniárselas
para satisfacer las necesidades básicas en su hogar.
De lo poco que recolecta, debe retirar el dinero necesario para
los medicamentos y atenciones que requiere David.
Mi vida dio un gran giro... cuando llegué al hospital,
los médicos me dijeron que no tenía esperanzas de
vivir, pero lo logró, expresó.
El crimen que se cometió contra David fue registrado en la
Fiscalía de San Miguel. La PNC conoció el caso, según
comentarios que externaron los hermanos del joven.
A la fecha, las investigaciones poco han prosperado. María
Aminta narró que el mismo día de los hechos, la policía
montó un operativo por la zona, a fin de dar con los responsables.
Fue infructuoso.
Las personas interesadas en comunicarse con la familia de David,
pueden hacerlo al número 661-2648, de la agencia de este
rotativo.
Llegó un ángel
El Dr. Luis Alonso Vásquez, especialista en dermatología,
conoce el caso de David y quiere ayudarlo.
- El médico indicó que las llagas que tiene David
son úlceras producto de la presión que ejerce la postura
en la que se encuentra.
- Sufre una paraplejía debido a la lesión medular
que sufrió.
- También tiene una fractura en el brazo derecho, y anemia.
- Vásquez prometió ayudar en la rehabilitación
de David.
- David necesita un tratamiento ortopédico que le permita
superar un poco la parálisis.
- El problema se ha agudizado con la inmovilización que sufre
desde hace un año.
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