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Columna Enfoque espiritual
Cultive sus raíces
Se
le conoce como el Árbol de la paz, es una gigantesca Ceiba,
en las cercanías del Estadio Cuscatlán; allí
ha estado por décadas resistiendo toda la inclemencia y el
deterioro a su alrededor.
Más grande que las Ceibas son las Secuoyas, es un árbol
conífero típico de norteamérica, famoso en
los parques nacionales pues en medio de su tronco puede cruzar un
automóvil.
Estos inmensos árboles pueden resistir los incendios forestales
y hasta sobrevivir con tremendas rajaduras en su tronco, gracias
a sus profundas raíces. Se dice que si las raíces
de estos arboles se pudieran estirar cubrirían cientos de
kilómetros. Sin duda que su frondosidad y larga vida se la
deben a sus raíces.
¿Qué raíces tiene?
Los tiempos que vivimos son de sequías en lo moral y de grandes
adversidades para todos los valores conocidos:matrimonio, familia,
iglesia, respeto a la vida, etc.
Quien no tenga raíces profundas se secará o experimentará
sequía agobiante. La Biblia dice que quien no tiene raíces
no fructificará y cuando llegue la prueba se secará.
En Jeremías 17:7-8 leemos Bendito el hombre que confía
en el Señor, y pone su confianza en él, será
como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces
hacia la corriente y no teme que llegue el calor y sus hojas estarán
verdes siempre. En épocas de sequía no se angustia
y nunca deja de dar fruto.
Tal vez esté pasando por una sequía. Quizá
lo está haciendo sin tener apoyo emocional, sin amigos y
familiares, enfermo o sin trabajo. Quizá está tratando
de sobrevivir con muchas limitaciones de energía y de dinero.
Esto en verdad es una sequía en la vida.
¿Cómo controlar las temporadas de sequía en
su vida? Se macrhita, se seca o el viento lo arrastra. Cualquiera
puede sobrevivir un día de sequía, pero hacerlo durante
largos períodos de estrés es otro asunto.
Cuando ha pasado un mes de bajas ventas en su negocio, usted dirá:
bueno el otro mes mejorará. Pero cuando pasan
dos o tres y las cosas se comienzan a acumular, se siente pánico
y ésta crisis se agravará si no se tienen raíces
profundas.
Buenas raíces
Un punto de partida es memorizar el Salmo 1: 2-3 en el que se plantea
la vida estable, la vida que tiene raíces. Él dice
que estos se desarrollan al leer y meditar en la Palabra de Dios.
Emplee tiempo diariamente leyendo, meditando, memorizando y obedeciendo
la Palabra de Dios, así es como se desarrollan raíces
espirituales fuertes. Estas lo capacitarán para soportar
el calor en el tiempo de la presión y la sed en los tiempos
de sequía.
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