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La
nota del día
La nueva telefónica de los comunistas
El comandante no reveló de dónde saldrán los
centenares o miles de millones de dólares que se requieren
para establecer una nueva empresa de comunicaciones.
El comandante anunció que el futuro gobierno del
FMLN (los comunistas) establecerá una empresa telefónica
estatal para competir con las actuales y así, lo dijo sin
pestañar, bajar precios y mejorar servicios. Con la enorme,
colosal experiencia de los rojos en administrar empresas, crear
empleos, generar riqueza y competir en los mercados, cuesta dudar
que un mes después de asumir la presidencia todos esos milagros
se harán realidad.
Es seguro que ni ellos mismos se lo creen. Que un ente burocrático
compita con una remotísima posibilidad de éxito contra
algunas de las empresas más eficientes de Centro América,
como son las operadoras salvadoreñas, es pura fantasía,
sueños de opio. Lo que las actuales empresas de comunicaciones
han logrado en menos de cuatro años es pasmoso: pasaron de
doscientas cincuenta y tantas miles de líneas fijas a más
de setecientas mil; de cincuenta y tantos miles de celulares, a
más de un millón.
En el proceso han abaratado enormemente el costo de llamar al exterior,
mejorado la recepción y casi duplicado el número de
personas que trabajan en el sector. Si hasta hace cinco años
era asunto de tres y cuatro años lograr que ANTEL le instalara
a una persona o negocio un teléfono, ahora se tiene de un
día para otro. Y los celulares se compran en los supermercados.
Los cabecillas comunistas se deben informar con sus compinches en
el resto de países centroamericanos, cuáles son los
precios y las facilidades para conseguir teléfonos, y comparar
con las excelentes condiciones que privan aquí. Se darán
cuenta de un hecho muy revelador: que es más barato llamar
de El Salvador a Estados Unidos, que de Estados Unidos a El Salvador.
O para el resto del mundo.
Pero ellos, lo aseguran, van a competir con los conocimientos
profundos que tienen en todo; será de soplar y hacer botellas.
No olvidemos que uno de los principales cabecillas del partido es
don Humberto Centeno, antiguo dirigente del sindicato de ANTEL y
que al sólo verlo se descubre, además de sus inmensas
dotes intelectuales, lo que debe conocer sobre tecnología
de punta en comunicaciones, de cómo montar una gran empresa,
de cómo competir contra franceses, estadounidenses, mejicanos
e ingleses.
Siempre quedan equipos para espiar
El comandante no reveló de dónde saldrán los
centenares o miles de millones de dólares que se requieren
para establecer una nueva empresa de comunicaciones. Con seguridad
piensa emitir bonos del Estado, que los inversionistas extranjeros
y nacionales van a pelear entre si para comprarlos. Y cuando esos
inversionistas sepan que los bonos están respaldados por
un gobierno que recién estableció relaciones con Corea
del Norte, con Cuba, con China roja y con Vietnam, más van
a disputar esos preciosos y absolutamente seguros valores.
¡Es que aquí va a venir un diluvio de dinero, de gente
embelezada con los planes del nuevo régimen! Los efemelenistas
deben publicar su Carta a la Nación en los principales
diarios del mundo, pero sobre todo las publicaciones financieras,
para que se formen colas de empresas millonarias frente a nuestros
consulados, averiguando cómo invertir.
En todo caso, si fallara el proyecto siempre se pueden utilizar
los equipos que se comprarán para grabar conversaciones y
espiar a los salvadoreños. Y en eso el régimen cubano
puede ayudarles muchísimo.
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