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Fue
Bono el que localizó la heroína
Usaron
papel carbón para que la droga no fuera detectada por los
rayos X; sin embargo, fue descubierta por un perro antidrogas.
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Además de la heroína,
también se decomisó un pasaporte guatemalteco
y una cédula de identidad nicaragüense.
Foto EDH
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Los 8.84 kilos de heroína que Luis Alberto Pérez
transportaba estaban ocultos en los trasfondos de dos maletas. Los
18 paquetes habían sido envueltos en papel carbón
para que los rayos X no los detectaran, explicó un investigador.
En las fronteras salvadoreñas no se cuenta con ese tipo de
tecnología, pero sí con perros entrenados para tal
fin. Entre estos está Bono, un pastor alemán
entrenado por la División Antinarcóticos (DAN), que
hizo el descubrimiento el jueves por la tarde en un bus internacional
en El Amatillo.
Hay dos clases de perros detectores de estupefacientes. Uno que
rasga los equipajes y otro que apaciblemente se sienta o se echa
sobre lo que huele a droga. Y nadie los mueve de ahí.
Esto último fue lo que hizo Bono. Ahí
comenzaron las pesquisas.
De inmediato, un agente de la DAN pinchó las maletas con
una especie de lápiz con punta hueca (como la aguja de una
jeringa), con la que extrajo muestras de un polvo café. Al
aplicarle un químico para probar si era cocaína, el
resultado fue negativo.
Se volvió a pinchar de nuevo. Esta vez a la muestra se se
echó un reactivo para heroína.
Al instante tomó un color verde, señal inequívoca,
según los agentes, de que se trataba de esa droga, cuyo gramo
tiene un valor en el mercado de 620 colones.
Un oficial aseguró que el narcotráfico es un problema
internacional.
Si ellos delatan sus contactos, sus familias corren peligro
en sus lugares de origen, señaló.
En lo que va del año es el primer nicaragüense capturado
con heroína.
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